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abril 20, 2012

Capitulo XVIII Mírala

por thesecretwriteraboutyou

…Mira la expresión de Dankha! ¡esta como adolorida!… mírala por ti mismo, ¡mira sus ojos!…

–     Dankha Petitte, aquí estas! Por fin te encuentro!.- besándome la mejilla y mostrándose cariñoso.

–     ¡Dan! Bon Soir! .- dije con sorpresa, lo que hizo a Laurence voltear a vernos.

–     ¡Aller Petitte!- y palmeó el hocico de Juene y la dejo ir, ésta apenas movió la cola…

Laurence se levanto del suelo, ya que se encontraba agachado frente a la puerta del teatro, coloco sus dos manos sobre los extremos de sus caderas y se quedo mirando como Jeune se alejaba caminando lento y holgazanamente por la callecita.

–     Te he traído estos caramelos petitte ya ves que mi mejor amigo ha abierto una dulcería muy cerca de aquí, apenas he tenido tiempo de pasar por allí luego del ensayo.

–     ¡Ay! merci Dan! No te hubieras molestado de verdad.

–     Nada cheri, mi placer.

Laurence dio la media vuelta y se acercó a nosotros.

–     Madame.- e hizo un gesto con su cabeza

–     Monsieur.- y extendí mi mano a modo de tenerlo mucho mas cerca, mi cuerpo al verlo recordó el episodio con Stephanie, Otelo, sus besos, y mi corazón colgando a punto de romperse. El extendió su mano para tocarla pero yo la tomé con un poco de mas fuerza para dejarlo conmigo lo mas cerca posible, me sentía morir…lo amaba ya con locura. Me miró extrañado mas no hizo ningún esfuerzo por soltarme solo se quedo allí, y me miro con una seria curiosidad, con un pequeño grado de preocupación.

–     Monsieur.- dijo a Dan con un gesto ladeando su cabeza, pero mis ojos adoloridos lo dejaron desconfiado y sin importar que Dan estuviera allí dijo lo siguiente:

–     ¿Que pasa Dankha? ¿Por qué tienes esa mirada? ¿sucede algo aquí?

–     ¡Nada Petitte! ¡No!.- contesté apenada y asombrada.

–     ¿Qué tienes en la mano?

–     Caramelos Monsieur.- dije levantando la bolsita en señal de que pudiera observarla.

–     Caramelos que le he regalo yo Monsieur, -dijo Dan sonriendo pero de manera apenada.

–     ¿Te ha incomodado eso Dankha?.- dijo LH. Pasando su mirada de Dan a mi, y de mi a Dan.

–     No Monsieur, no, en lo absoluto.

–     Monsieur discúlpeme en todo caso, Dijo Dan absolutamente incomodo.

–     ¡oh no por favor! – dije mirando a Dan, y surgió un ligero enfado y pena por Dan, que se ha portado de manera sumamente amigable al quedarse todo este tiempo en la estancia de  Laurence como aquella vez este le pidió.

–     Laurence no quise yo incomodarlos..- dijo Dan ya dispuesto a marcharse.

–     No Dan, de ninguna manera, no tienes por qué retirarte. Y agregó:

–     ¡Pero Mira la expresión de Dankha! ¡esta como adolorida!, tiene un semblante diferente, mírala por ti mismo, ¡mira sus ojos! más si no han reñido ustedes y no la has incomodado, pues no entiendo que pudo haber sucedido.

Laurence tomó del brazo a Dan y lo acerco un poco a modo de que este me inspeccionara.

–     ¡Tiene los ojos opacos, casi sin vida pero! ¿estas cansada Dankha?.- pregunto Dan. Asintiendo con la cabeza a los ojos de su amigo.

–     Los miré a los dos y sentí como mis mejillas se sonrojaron y no pude articular palabras, solo sonreí y ladee mi cabeza y tape mis labios con mis manos y reí como una niña pequeña. Y dije para mis adentros:

< debo verme descompuesta pensarán que estoy enferma>

Laurence se acercó más a mí y tocò mis dos mejillas y me dijo mirándome a los ojos:

–     Te ves descompuesta debes estar enferma.

< ¡Ahora sabe lo que pienso! ¡el lobo puede oírme!¡Dios ten piedad!> dije para mis adentros y mi corazón latía fuertemente, y recordé las palabras que una vez Ms.Pascal dijo: “Veras Dankha en ocasiones estamos tan dentro de las personas y ellas están tan dentro de nosotros que se comparten pensamientos como en telepatía, es una sensación increíble, cuando te suceda con ese alguien, sabrás que están unidos también por hilos invisibles y se pertenecen íntimamente, eso es romance eso es casi un don en dos” …un pequeño mareo llego a mi cabeza  y pude solamente apretar con mas fuerza la mano de Laurence.

< No estoy enferma es Otelo que me ha afectado de tal manera que me descompuso el corazón> pensé para mis adentros mientras lo veía fijamente, sin poderle dar una respuesta.

Laurence enarcando una ceja, y haciéndose un poco hacia atrás de manera simpática dijo:

–     No estas enferma cheri es Otelo que te ha afectado de tal manera que te ha descompuesto el corazón, ¿No es así?

Mis pupilas estallaron en euforia, y me sentí bendecida por tan magnifica respuesta y así supe que él estaba en mi y yo en el.

–     Así es mi señor le dije, y hale un poco su brazo metí los caramelos en su bolsillo, mostre mi mejor sonrisa y lo mantuve muy cerquita de mi, a lo que éste levanto la mano que tenia libre, y haciendo una seña simpática a Dan dijo:

–     ¡Dan amigo mio, …y ese es el ensayo nada mas, ¡Que será cuando ya la hayamos montado!

Dan rió y tapó su boca, y palmeó el hombro de su amigo, yo tomé la mano de Dan, todos nos regalamos sonrisas sinceras y relajadas  y entramos los tres al teatro.

Pasamos esa noche reunidos en la mesita de Ms.Pascal, mirando, los guiones de Otelo, dando sugerencias y charlando de todo un poco.

– Dankha Petitte, ya has visto que tenemos esta invitación para Paris, para inaugurar una escuela de Artes escénicas,  justo en medio de nuestro Otelo,  podremos ir los dos, que piensas petitte? .- dijo este en tono mas bien de interés.

Laurence pasó la mirada de Ms.Pascal a mi y de mi a Ms.Pascal, mas giró su cuerpo y se dirigió lentamente hasta la otra mesita donde estaban mas papeles, diría yo un poco para escapar de la conversación y no ejercer ningún tipo de peso a ninguno. No quería ser ni una mosca, pues.

–     No podremos ir los dos Monsieur, pero como es una fiesta ¿No se le da usted mejor lo de las fiestas?.- dije yo tratando de aparentar un tono neutro.

–     Es tu oportunidad de ir a Paris Dankha así nos relacionaríamos con el medio mucho mas. París es hermosa, brillará tu hermosura allí mucho más.

–     Ay! Monsieur que bellas palabras.

–     Es así Dankha .- dijo este con afirmación.

–     Si Otelo no estaría en su curso vendría también Laurence con nosotros.

A lo que Laurence a penas pasó sus miradas por nuestros rostros y sonrió con resignación. Ms.Pascal le sonrió y guiño un ojo y le dijo,:

–     Iremos al terminar Otelo, Monsieur así también habrás de apreciar desde ya París.

Laurence asintió con la cabeza con un gesto amable y volvió a sus papeles, pero pude notar que realmente  no los miraba, no a modo de lectura, puesto que no movía sus ojos al avanzar con las palabras, solo había un detenimiento, su mirada atravesaba las hojas y parecía disimuladamente atento a mi respuesta.

Yo no podía ir a Paris esta vez, sin él ¡no!, sé que Paris me va a esperar, pero esta vez sin él no puedo, no quiero alejarme si no escasos centímetros de él, cualquier intento de separación en este momento con mi corazón tan desvalido y a punto de romperse, seria fatal para mis nervios, prefiero reponerme en tan solo unos pocos días, amo Paris pero en este momento amo mas a Heathcliff, sin el no podría ver la luz alli…

–     Dankha cheri, ¿te has quedado muda?. Nos vamos entonces, esta decido, ¡Alégrate petitte! Eso si iremos ida por vuelta quizás tres o cuatro días nada más, con Otelo en la puerta más días afuera serian un exceso.

–     Dirigí mi mirada a Ms.Pascal con la velocidad de la luz, mas enarque una ceja, y volví a mirar a una estatua que era LH., más sus labios se separaron mínimamente y pude mirar como separó sus labios y respiraba esta vez por la boca, y pestaño varias veces, fue esa la reacción a mi partida, las palabras de mi inesperada partida tocaron los sentimientos de mi diablo embaucador. Quien poco a poco fue subiendo su rostro mirando la pared de la salita de Ms.Pascal, tocó su bolsillo y metió su mano en el y sacó los caramelos, se dispuso suavemente a abrir la bolsita rosada con lacito de tela color marfil, destapó un caramelo y se lo llevo a la boca.

–     Monsieur, es imposible para la fecha acompañarle, Ms. imposible en realidad.

–     ¿Porque Dankha? ¡Imposible es que no vayas tú! ¿Hay algún contratiempo? ¿es por la obra?.- dijo Ms.Pascal poniendo sus dos bellos ojos como plato.

Laurence metió en su otro bolsillo el pequeño envoltorio dorado del caramelo, y sacó otro sin haber engullido el primero en su totalidad.

–     Oui Monsieur.- dije acaloradamente. Me dediqué a pensar rápidamente una buena y creíble excusa para postergar ciegamente Paris esta vez.

–      ¡Es imposible esta vez! Debo dar al taquígrafo el formato de las entradas ahora es muy temprano pero la verdad esta en mis planes justo para esa semana<buena esa> pensé para mis adentros.

–     Adicionalmente Monsieur, no deberíamos salir los dos, alguien tiene que quedarse en el teatro Ms., tenemos que disponerlo todo, son pocos días lo sè, Monsieur  pero si algo apremia ¿que seria de los demás?, ya no podremos pensar en esto. ¡Me aterra dejar a todos así!, ¡se me hace imposible que los dos salgamos Ms. imposible!

Laurence repitió instantáneamente y comió el tercer caramelo en menos de 2 minutos.

–     ¡Dankha cheri! Me preocupas, me siento ahora como un desinteresado.

–     ¡oh no Ms.Pascal no es eso…, dije para arreglar el torrente salido por mi boca mostrando mis propios locos pensamientos.- y agregué:

–     ¡soy yo la que sobrepone los acontecimientos aquí!, por mas que sea, nosotras las mujeres llevamos todos los detalles, las mujeres tenemos otra visión y nos esmeramos sin medida cuando queremos llevar impecablemente alguna labor, me siento tan obligada con el teatro y con todos nosotros que me hace perder la cabeza el mero acto de pensar que bajo alguna situación pudiera no verme en la capacidad de arreglarla, para este momento me siento demasiada arraigada con todos y cada uno de los detalles y que escape alguno de  Otelo en mi ausencia me crispa los nervios < mas no miento>.-dije para mis adentros.

Ms. Pascal sacó su pañuelo y secó su sudor, yo lo miré con gesto donde no cabía discusión, y LH. Guardo el último envoltorio de su último caramelo. Y empezó ahora si la lectura de los papeles dispuestos en la alta mesita los cuales disimulaba leer desde hace ya un buen rato.

 

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abril 18, 2012

Capitulo XVII Casi Roto

por thesecretwriteraboutyou

Laurence H. y Juene

Capitulo XVII

–     Dankha Petitte acércate.-Dijo Ms.Pascal.

Desde una de las butacas más cercanas a las tablas del escenario, de vez en cuando entraba a estos nuevos ensayos de Otelo ya que Laurence lo había asimilado como mero deber de mi parte debido a cualquier detalle en el libreto y a las exigencias esta vez de Ms.Pascal. Me levanté desde la lejana butaca y me acerque hasta él, palmeó mi mano y nos dispusimos a mirar callados el ensayo.

Laurence estaba con el libreto en la mano al cual no le echaba ya ni miradas, puesto que en las noches anteriores lo había leído ya tantas veces en nuestra estancia que hasta yo sabia las palabras que venían. Desde aquel suceso de la ventana rota hemos estado juntos y la tranquilidad se ha convertido una de nuestras alianzas más significativas, cuando me he dado cuenta que su necesidad de silencio y soledad apremia, me he recluido en la salita de Ms.Pascal, para pasar un rato y hacerle compañía, a quien también quiero en demasía, a  Ms.Pascal le gusta contar cosas de su juventud y dar consejos, es un adorable poeta, no sé que haría sin el, sin el teatro, si esta maravillosa vida que me ha refugiado y que me llena de una calma y tranquilidad a medida que pasan los días. Hoy he recibido otra carta de Ivanova la cual me dejo una idea fantástica, guardé la carta aquí  en mi bolsillo mas he leído solo una pequeña parte a Laurence quien secundo la idea del pequeño guion y rió desajustadamente al saber lo que pensaba mi hermana de él y de nosotros. Más agregó con una cierta ironía:

–     ¡Ya hablaremos de que cosas se le han metido a tu hermana en la cabeza! ¿Hades? ¡Hades Dankha!, es una línea muy fina la que entonces llevamos el Dios griego y yo,…! Es mejor que me recuredes esa historia de Orfeo…! Mas no me distraigas ahora estoy con Otelo. ¡Mírame! ¡ahora me la debes!..me debes esa historia…

“…y yo te diría a ti Dankuskha que juntaras todas nuestras cartas y podrías hacer un corto libreto y contar cosas de la Mamuskha, de tu vida y la mía y presentarlo en el teatro, esto se me ha ocurrido, ya que podre ir a visitarte y así conocer a ese galán sombrío que tanto has hablado en tus cartas  durante todo este tiempo , aunque ya te lo he dicho antes, esos nuevos dotes liberales de ustedes dos sin compromisos andando como dos amigos y durmiendo uno con el otro, me parece una tentación tan escandalosa que podrían los dos ir directamente al infierno, Ay! Dankuskha para mi él podría ser mas bien una representación de “Hades”, si por lo que me has descrito es un poco oscuro, hermoso y de carácter sombrío…

 Mas lo de actor es una arte maravilloso, tanto dinero podrá tener que en su caso regalará monedas para pagar al barquero, podrá tener las suyas propias  y navegar por Aqueronte a placer y gusto.

 No quisiera yo apagar tus ilusiones tan juveniles y avivadas pero no me gustaría verte sufrir de nuevo por un mal trecho egoísta que quiera vivir la soltería como regalo de Dios, bueno…Como regalo de un Dios griego, ya te dije así dicen algunas comidillas de la mitología : “Hades”, es un espectro cruel que se da el lujo de soplar cenizas en nuestra cara, y eso solo por ser un Dios griego. Mas no te dejo del todo abatida, recuerda que su corazón se conmovió con la delicada música de Orfeo, ¿tu eres Orfeo? ¡No!, Para mi tu serias el divino Aquiles en todo caso, pero cuidado en mostrar el talón, Ay! Ríete Dankuskha capaz de que las dos más bien recibamos una sorpresa, he recibido la foto de Ms.Pascal. !Es bello!.  Esta mañana han llamado a la puerta y…”

 

 

–     Stephanie cheri, mira con más asombro Laurence, tienes que estar entre despierta y dormida vuelvan a repetir la escena…! No me gusta! ¡Están muy separados! – Laurence Monsieur, acércate un poco más a ella.- dijo Ms.Pascal batiendo delicadamente sus manos en dirección a las tablas…

Gracias al cielo que han disimulado un beso corto y fugaz en este ensayo pero en la obra se los darán uno a uno con toda la intensidad, <Pensé para mis adentros> … y una llamarada hizo hervir mi sangre por primera vez en mucho tiempo, veía a LH, cerca de Stephanie tocando su rostro y sus labios y para guinda del postre, esta escena en tan apasionada. ¡Dios confiésame antes de que mi rostro delate la agonía de mis estúpidos e inservibles celos!

–     ¡De nuevo! .-Dijo con un solo aplauso Ms.Pascal, al ver que los actores tomaron una mejor posición y…

Stephanie-Desdémona: -¿Quién? Otelo ¿eres tu?.- dijo Abriendo sus brazos desde una cama del escenario.

Laurence-Otelo: Yo; si, Desdémona.

Stephanie-Desdémona: – ¿Vienes, señor, al lecho?

Y Laurence se arrojó sobre ella, tomando su cara con sus dos manos encendido en pasión y odio y haló su hermosa cabellera negra y colocó su cabeza hacia atrás y se acercó hasta sus labios.

Desde mi butaca exhale y difícilmente pude tragar saliva, mi corazón latía como un potro salvaje dándome aviso de que mi alma gemela estaba en manos de otra damisela, mas el corazón tonto no sabe de actuación y en agónica respuesta para acallarlo, preferí no escucharlo y dejarlo ahogarse en su penitencia y hundirme en el perfecto y pulido performance de Laurence que continuo con su apasionada escena asi:

Laurence-Otelo: ¿Has rezado, Desdémona, esta noche?

Stephanie-Desdémona: si, señor

Laurence-Otelo: Si recuerdas algún crimen que el cielo no te tenga perdonado solicita su gracia en este instante..

Stephanie-Desdémona: ¿Qué implican tus palabras, dueño mio?

Laurence-Otelo: Nada, reza y acaba; mientras tanto yo paseare. Sin preparar no quiero tu espíritu matar, no.

Y acercando sus labios a los de stephanie inhalo su aliento dando una de sus mejores actuaciones, mirando sus ojos y rozando sus pestañas en su mejilla y volviendo a rozar sus labios con los de ella continuo con una voz ronca pero apasionada:

-¡Dios me libre! ¡No te quisiera yo matar el alma!”

Yo desde me butaca sentí como se abría en mi corazón casi el ultimo corte desde que comenzó a abrirse aquella mañana que lo vi en el Veux-Port , pero esta vez ya se abría hasta dejar solo un mínimo espacio sano, ya era lo ultimo que me quedaba de mi roto corazón por Heathcliff. Sentí que quería a arrancar a Stephanie de los brazos de mi diablo embaucador, y partirla en pedazos enteros y tirar sus restos muy lejos del escenario, quería yo en su lugar estar allí y arráncale el aliento a mi Otelo con miles de besos, quería tomarle la mano y llevármelo corriendo hasta mi estancia y esconderlo para que nadie lo pudiera ver, en su sufrido y desgarrador papel de Otelo, estaba hecha una tormenta de amor y celos, el arte en el teatro cobraba en mí altísimos precios para mis nervios.<debo calmarme>.-pesé para mis adentros.

–     Vuelvo enseguida.- dije a Ms.Pascal que estaba absorto en el ensayo y salí casi como un fantasma para no llamar la atención ni distraer a los actores, Ms.Pascal a penas paso los ojos sobre mi rostro y volvió enseguida a mirar en detalle a su pupilo.

Al salir de allí, caminé con paso apurado el largo trayecto hasta la casa vieja y a mi estancia, entre pasé las salitas y me arroje como un saco de paja sobre la ancha cama y cerré los ojos para recuperar fuerzas debido a la emoción y al desajuste experimentado con tanta intensidad. Habré de dormido una hora quizás cuando Berthe tocó la puerta y me desperte para dejarla entrar.

-Madame.- dijo esta con un sobre en la mano.

– Bon soir Berthe.

– He traído esta carta Madame, va a nombre suyo y de Ms.Pascal.

– Merci Berthe.-

Me senté en una de las salitas, allí cerca de la puerta y leí los destinatarios:

Monsieur Pascal Fernández Dupres & Mademoiselle Dankha Fiennes

<Deberia decir Dankha Fiennes Heathcliff> dije para mis adentros y sonreí.

Abrí el sobre rompiéndolo con delicadeza y leí:

Nuestras más cordiales invitaciones se extienden a tan distinguidos

Representante del Teatro Nacional

A quienes pedimos que nos honren con su magnifica presencia

Para celebrar

Una noche de Gala dedicada al  Arte de las Amadísimas Tablas

*Baile, Cena de Gala y Representaciones*

Para la Grandiosa apertura de nuestra Escuela de Arte

“Royal Paris Academy”

Lugar: “Roya Paris Academy” Rue 3456

Semana de Pascua

Vaya! Monsieur Pascal tendrá que ir solo…dije. Para mi misma, disponiéndome a bajar para buscarlos en el teatro.

Encontré a Ms.Pascal que venia subiendo la escaleras y al verme sorprendido dijo:

– ¡Cheri! ¿No te ecuentras bien verdad?.-

A lo que tuve que decirle una mentira piadosa para esconder mis propios celos descontralados por Laurence y dije:

–     No Monsieur, me ha dado jaqueca, dispénseme usted por haberlo dejado así.

–     ¡Mon Dieu Petitte! De ninguna manera, ¡Quedate mas a descansar! ¡ya ves que estas muy flaca! ¿hacia dónde te diriges asi?

–     Berthe me ha dado esto Monsieur.- y entregue la carta besando una de sus mejillas, ya estoy mejor- agregé.

–     Buscaré a LH, y hablaremos de esto cuando lo disponga usted Monsieur.

–     Esta afuera con Juene,.- dijo este observándome con supuesto ojo medico-y agregó: está revisandola quiere adivinar cuando es que tendrá los perritos.

–     ¡Au revoir Monsieur!  ¡ya vengo a descansar! y di un pequeño roce a su mano.

–     Llegué hasta la puerta y mire a LH, como acariciaba a la fiera Juene y le hablaba con paciencia.

– Allors Juene, no estas para esta semana pero ya estas pronta!

abril 18, 2012

Capitulo XVI El Mal

por thesecretwriteraboutyou

Laurence Heathcliff`s Room

Capitulo XVI

–     Laurence…dije.- tocando suavemente uno de sus brazos que reposaba en la almohada..

–     Madame.- murmulló éste con los ojos cerrados a punto dormirse…

–     Me siento tan culpable al verte casi rendido por el sueño y yo hablandote pero a ti te sienta tan bien la poca luz…

–     Lo se..dijo sin abrir los ojos casi con un susurro…

–     La oscuridad es un espanto ¿verdad? Si abrieras los ojos solo un poquito verías la estancia tan oscura.- susurré tocando sus hermosos cabellos.

–     Lo se…y sonrió sin despegar los parpados ni ofrecerme miradas…estaba a punto de entregar su sueño a Morfeo…

Besè su mejilla y me dispuse a dejarlo dormir contemplando desde mi corazón, y complacida por tenerlo tan cerca, ciertamente esta noche es un poco extraña, puedo sentir que algo esta en el aire, mas parece que solo yo lo siento, estoy un poco desvelada Juene a comenzado a ladrar como una fiera la puedo escuchar desde las ventanas, más en particular sus ladridos se dejan colar por la ventana cerca de la mesita la cual miro solo de reojo para evitar ver las sombras que aparecen desde la calle.

–     Juene me mata con sus ladridos…dijo L.H. en voz tenue.

<¡No se ha dormido!> pensé para mis adentros…

–     ¿No te dejan dormir los ladridos?.- pregunte en voz baja.

–     ¡She is very noisy! ¡Y esta noche esta alterada!…

–     Quiero asomarme a la ventana a ver el por qué su alteración.- dije moviendo la sabana para descubrirme.

LH. Sacó su mano dentro de la sabana y no dejó que me moviera más, pero todavía con los ojos cerrados y con voz firme dijo:

–     No se cuando tendrá los perritos, quizás por eso está alterada esta noche…no es nada, no te levantes.

…y un estruendo como si el cielo se hubiera caído se oyó dentro de la estancia, la ventana al lado de la mesita se vino a bajo estallando todos los vidrios con ella, que salieron disparados como balas brillantes, se apagaron las velas al entrar el aire por el hueco de la ventana, y un golpe seco se escuchó en el suelo de madera.

Laurence abrió los ojos de inmediato y yo miré la ventana con la velocidad de un rayo y su brazo me empujo hacia atrás pegando mi espalda contra las demás almohadas, y así cubrió mi cuerpo con el suyo quedando los dos aplastados protegiéndonos con nuestras manos del estallido de los vidrios.

Un objeto de tamaño considerable  habia traspasado la ventana…

–     ¡Dios mio! ¡que pasa! ¡que sucedió!.- dije mientras los latidos de mi corazón apresuraban su ritmo y apretaba los brazos de LH…que no se había movido.

–     ¡Merde! ¡Dankha!.- dijo. ¡Por los mil demonios se ha roto la ventana o ha venido un huracán de improvisto!

Separamos nuestros cuerpos unidos por la conmoción para ver mejor lo sucedido, solo quedó una vela encendida la cual tomo L.H para acercarse a los vidrios esparcidos en el suelo.

–     ¡ Dankha cherie! ¡Dankha petitte abre la puerta! !Dankha! ¡Dankha!.. un agitado y alarmado Ms.Pascal echaba la puerta abajo.

Me levante enseguida sin pronunciar palabra y cubrí mi cuerpo con la sabana y en dos zancadas salté por la cama pasé el pasillitol la salita y abrí la puerta a Ms.Pascal quien entro alarmadísimo habiendo escuchado todo desde su estancia.

–     ¡Pero cheri! ¡Que ha sucedido cherie!.- preguntó este tocándose la cabeza con gesto alarmante! Y agregó:

–     ¡Laurence petitt! ¡¿estas aquí?.- viendo como su pelo largo ondeaba con la tenue y fria brisa desde la rota ventana.

–     No se acerque pascal hay vidrios por todos lados.- dijo este con voz de alarma.

Me escabullí hasta el ropero colocándome las primeras telas decentes que encontré. Laurence pidió a Ms.Pascal que fuera por más velas mientras éste se colocaba sus botas. Ms.Pascal llegó con su candelabro haciendo un esfuerzo para que la fría brisa que entraba por el hueco de la ventana no las apagará, pudimos apreciar entonces con detenimiento los brillantes vidrios y el objeto que había rodado por el piso. Una piedra del tamaño de dos manzanas cubiertas con un pedazo de tela blanca y amarrada con cintas rojas permanecía junto a los miles de vidriecitos desparramados…

–     ¿Han roto el vidrio con esa piedra?.- pregunto Ms.Pascal.

–     ¡Pues tal parece que con esa brujería!.- contesto L.H.

–     Dankha petitte, apártate de la escena, pidió Ms.Pascal.

–     ¡Abrígate y siéntate lejos de aquí.- Agregó LH.

Mas yo obedecí de inmediato ya que me temblaba todo el cuerpo y apenas podía respirar a causa de la agitación. LH. Se agacho y sacudió los pequeños vidrios encima de la piedra y la tomó con sus dos manos, la colocó encima de la mesita y desamarró las cintas, Ms.Pascal se acercó y alumbrando más aún el suceso. El aire frio entraba por la ventana y yo no dejaba pestañar tratando de calmar mi corazón y de poner orden a mis nervios. L.H. tomó la tela que envolvía la piedra y pudo leer lo que allí decía:

Rusa invertebrada, lagartija, deberías de

volver por donde viniste, desafortunada avispa

te harè volver, con mis propias manos, pero antes

te volverè polvo y morderè tus labios

¡Rusa del Demonio vuelve por donde viniste!

 

 

Los dos me miraron fijamente con los ojos como platos mas ninguno se atrevió a leer para mí las horribles escrituras que traía la tela, mas por sus miradas supe que en algo yo centraba, puesto a que parecían dos gemelos en los gestos. Me levante de la cama y me dispuse a quitársela de las manos a L.H., mas éste recogió su mano y la quiso guardar para si. A lo que Ms.Pascal con voz firme dijo:

–     ¡No Laurence! Muéstrasela.

L.H se alejó de la mesita ocultando su mirada de nosotros dos, tiró la tela sobre la cama y con voz enérgica dijo:

– Iré a ver a Juene, ¡alguien tiene que ir a revisar!

Corrí hasta la cama y me apoderé de la tela, leí el mensaje y mi cabeza latía dejando sorda, se apoderó de mi un dolor de estómago fulminante y caí sentada en la cama. Ms. Pascal tomó mi mano. Y me abrazo con fuerza, y dijo:

–     No es nada petitte ha de ser algún borracho, racista. No te aflijas, pasa con regularidad a los gitanos, o a los extranjeros, inclusive a cualquier extraño. Algunas personas pueden ser tan cortas de mente por aquí…

Y mis manos seguían temblando pero una pequeña calma se fue instalando en mi agitado corazón al escuchar las palabras de Ms.Pascal, lo miré y tomé su mano firmemente y le dije:

–     Debe ser solo eso.

–     Lo es, afirmo éste con sus ojos más sinceros.

–     Habremos de reparar la ventana mañana.- dijo este palmeando mi mano junto a la de él y besandola.

Nos abrigamos bien y bajamos los dos encontrándonos con LH. a medio camino.

–     No pude ver a nadie, más la agitación de Juene era inigualable, es una perra grande y ruge como una fiera, solo ella ha sido la testigo que vio al infeliz. El muy bandido habrá escapado, mas parece no haber perturbado mas que a la perra, salí y entré por la taberna hasta la puerta del teatro, al volver me quede mirando alguna reacción de alguno dentro de la taberna, mas estaban todos un poco ebrios, no lo han notado siquiera, no hicieron gesto ninguno al verme. Lio estaba jugando cartas y solo me saludo con un gesto de su cabeza, tal parece que el estruendo de los vidrios ha quedado desapercibido en la vacía calle, subamos todos, ya mañana veremos. Hicimos caso a su petición y esa noche, mi estancia quedó vacía, dormí con Laurence quien parecía absolutamente confundido y enfadado. Ms.Pascal nos beso y agradeció a Laurence como un padre que cuida a su hija. Laurence dejó solo por esa noche la luz de dos velas para que yo no sintiera miedo.

–     No quiero que sientas que la oscuridad es un espanto, Cheri.

–     Lo es.- le dije. Lo es desde que mi Mamuska se fue.

–     A penas pongan la ventana me quedare contigo, pediré a Dan que se mude a mi estancia por un tiempo, solo para estar seguro de que nadie se atreva a hurgar en los pasillos de noche.

Sonrió dulcemente, besó mi frente y me abrazo fuertemente contra el. Escuche sus palabras con emoción, apenas podía ordenar mis pensamientos todavía estaba descompuesta, abrí y cerré los ojos tantas veces como pude no quería perderme ni un detalle de su estancia triste y sombría.

…Así abandono su estancia y trajo algunas de sus pertenencia incluyendo su espantoso saco negro y el cuaderno, pasamos incontables noches dentro de mi estancia estre ensayos palabras y besos…

Un poco de cercania forzada revivieron esos corazones maltrechos por el pasado…dejando a Dan como nuestro vecino.

No supimos mas en esos dias de aquel racista y  su piedra infeliz, ya no perturbaban nuestra pequeña dicha fugaz…volveria despues y Laurence no estaria.

abril 17, 2012

Capitulo XV Los Celos

por thesecretwriteraboutyou

Sala de Ms.Pascal

Capitulo XV

–     Si las sillas son de madera pulida Dankuskha, son sesenta Francos más, si son algún tipo bancos sin espaldar es mucho mas barato.- dijo Lio mientras ambos apuntábamos las cuentas en unas hojas con números tachados de sumas y restas.

–     Mejor las sillas de madera pulida, sí, te alcanza, mis cálculos no han fallado.- dije mirándolo seriamente a los ojos.

–     Serán cincuenta sillas, ¿para cincuenta sillas bastará Dankuskha?

–     Sí, cuenta el dinero, ¿lo tienes allí?.- pregunté tomando notas.

–     Sí, en la caja fuerte.

–     Cierra la puerta con los cerrojos para que ningún extraño entre y puedas contar el dinero concentradamente.- y le hice un gesto de ¿Qué esperas? con las cejas.

–     Se movió de su silla y buscó las llaves de la taberna en su bolsillo, caminó hasta la puerta perfectamente pulida y paso los cerrojos y la llave para asegurar nuestra privacidad, volvió hasta la caja fuerte, dejó las llaves encima de ésta y saco el dinero, lo dividió en dos partes y nos dispusimos a contar sus ahorros.

–     Ciento noventa, doscientos…llevaba la cuenta yo…

–     Doscientos veinte, doscientos treinta…contaba Lio.

Toc, Toc. Toc…

–     ¿Lio estas allí? – Dijo la inigualable voz de Laurence detrás de la puerta de vidrio y madera.

–     Sí, estamos aquí, contesto Lio despreocupadamente, perdiendo la cuenta enseguida.

–     ¡Diablos Dankha!..ya me perdí otra vez!.-dijo Lio a modo de susurro.

–     ¡Laurence estamos aquí!, .- dije- y se podía notar mi alegría al saber que él estaba por entrar.

–     ¿Dankha? ¿estas tú también allí?- inquirió éste con voz de sorpresa.-

–     Sí, petitt aquí estoy…

–     ¡¿Y que esperan para abrirme la puerta?! -¡esta con llave!.- dijo éste. Haciendo rechinar el picaporte.

–     ¡Ya voy, ya voy! – dijo Lio, enredado con los billetes, las monedas y mirando a todos lados de la barra de madera buscando las llaves.

–     ¡Lio las llaves! ¿Dónde las dejaste?.- pregunté con leve voz.-

–     No me acuerdo Cheri…y se rasco la cabeza a modo de pensar con más claridad.

Así pasaron varios minutos mientras los dos buscamos las llaves en silencio, afuera se veía solo la imagen de la cara y el cabello de Laurence distorsionados por las figuras que salían en relieve a modo de adorno del vitral transparente.

–     ¿Por qué tardan tanto? .- dijo L.H. con voz casi neutra.

–     ¡No sé donde he dejado las llaves Monsieur! .- dijo Lio en un tono despreocupado.

–     ¡Revisa tus bolsillos le dije!.- sonreída por la estupidez de este.

–     ¡Ya los revisé!.- me dijo.- y me mostró el revés de sus telas azules vacías.

–     ¡Pues revisa adentro y yo reviso en el suelo!- dije a Lio, y me agaché.

Pasaron otros varios minutos más y Laurence esperaba afuera ahora en silencio…busqué cerca de las sillas y luego me levanté, registré los billetes, las pequeñas hojas, deslicé mi mano en el florero redondo…nada no encontré nada.

Tardó un siglo pero al fin llegó Lio con las llaves que había traído del fondo y que había dejado olvidadas sobre la caja fuerte, me las mostro con gesto de alivio. Y dijo : ¡Din! ¡Don!..y sonreímos los dos.

–     ¡Allors Monsieur! ¡He de abrirte al instante! ¡ya encontré las llaves!.- refiriéndose a L.H. quien esperaba ya con bastante ansiedad detrás de la puerta pero extrañamente en silencio.

En dos zancadas se acercó a esta y metió las llaves, las giró y con los dedos abrió los demás cerrojos, los cuales crujieron suavemente.-

El saludo de Laurence para su amigo no fue más que clavarle sus ojos perfectos como dos puñales, enarcar una ceja y colocar sus labios apretados a modo de dudas mostrando un posible enojo en cuanto a su retraso en abrir la puerta, yo lo miraba desde la silla donde me había sentado después de que ya las llaves fueron encontradas.

–     My Lord,- dijo Lio y mostró la palma de su mano a modo de mostrarle el camino de entrada a la taberna que ya tanto éste conocía.

Laurence dejó de mirarlo y pasó su mirada fulmínate directamente a mis ojos, enseguida pude sentir la tensión que se creó en el ambiente.

Lio lo siguió para volver a su puesto y seguir contando el dinero, ahora desparramado por todo la barra de madera.

–     Monsieur good evening.- dije expectante, sonriendo.- y estiré mi mano rápidamente a modo de tomar la suya.

Retiró los ojos de mí y se dirigió a Lio…no antes de estirar su brazo dándome un lento y sutil roce con su mano a penas hasta la punta de mis dedos.

–     ¿Por qué tardaste tanto en abrir Lio?.- Pregunto éste con un tono sumamente serio y afilado.

–     ¿Cómo que porque My Lord? ¡ No encontraba las llaves..¿Que pregunta es esa?.- dijo este con una pequeña sonrisa en los labios, volviendo sus ojos a mí dijo:

–     ¿Cuánto dio tu cuenta Dankuskha? Y volvió a reunir sus billetes.

L.H. retiro los ojos de él y pasó una detallada mirada a toda la barra de madera observando también el dinero, las sillas, las hojitas, el florero, el piso, y detenidamente observó la ropa de Lio, yo me quedé sentada y muda más no podía dejar de verlo, mi corazón comenzó a latir de los nervios me sentía incomoda y tensa, L.H. se comportaba como nunca antes lo había visto, podría jurar que estaba furioso.

Lio que se disponía a contar el dinero nuevamente,  no escuchó respuesta de mis labios más miró a L.H y no dejó de irritarle la desconfianza mostrada por él y agrego a modo de aclarar dudas:

–     Estamos contando el dinero para pagar algunos últimos detalles de mi nueva taberna…

L.H. no le contestó nada más, insistió en su mirada a él en forma fría, inspeccionando si existía algún gesto equivoco tras sus palabras.

–   ¿ Desconfías de mí Monsieur ?.- dijo Lio y pasó su mirada asombrada hacia mi. Y le dijo: ¿ Estas celoso?. ¿Eso es lo que le aturde Monsieur? …

Yo seguía sin pronunciar palabra, más pasaba mis ojos de Lio a Laurence y de Laurence a Lio con escasos segundos de diferencia…

–     ¡Han tardado bastante en abrir la puerta Monsieur! .- dijo este con voz firme.

–     ¿Qué podríamos haber estado haciendo Laurence? .- por fin pude pronunciar palabras.

–     ¡Que molesto te has vuelto! .- dijo Lio, ¡Esto es inadmisible Monsieur inadmisible!

Lio estaba hecho polvo por las sospechas de su amigo, mas yo sentía un abanico de sensaciones absolutamente confusas.

Laurence nos volvió a echar una última mirada un poco menos fría, se disculpó escasamente con su amigo, y me dejó saber que me esperaba en la salita de Ms. Pascal para arreglar unos detalles de un libreto. ..

–     Otelo.- me dijo.- Pascal quiere montar Otelo. Apartó el cabello de mi hombro con suavidad y alejándose guiñó un ojo a su amigo, así traspasó la puerta dejándola bien abierta al estirar una de sus manos.

-¡Esta loco el infeliz! .- dijo Lio, asombrado y enfurecido, dejándome ver como le habían afectado las palabras de su amigo, mas él era una mezcla de sumisión y ladridos que yo no entendía, ese era el efecto que L.H. provocaba en él.

– ¡Increíble!- Le dije mostrando verdadero asombro.

-¡Veo que te quiere en realidad!- dijo este con tono casi de burla.

-¿Qué? ¿Es lo que piensas tú?- y mi corazón latía fuertemente otra vez como un segundero desajustado. -y agregue: -Esa palabra jamas a salido de su boca.

– ¿Pues si eso no es amor?.- dijo y ladeo su cara.

– ¡You must be kidding me seriously! .- dije sonriendo y casi estallando en jubilo.

– ! Para que él reaccione así por una distinguida dama! ¡En mis narices! ¡Y sumándole una desconfianza a nuestra pulcra hermandad! ¡Pufff! ¡Imagínese Madame!.- dijo éste- arqueando las dos cejas, asimilando así la nueva posición de su amigo.

No pude pronunciar palabra… mas miles de mariposas revolotearon en mi estómago y subieron hasta mi cabeza, dejándome sumergida en unas llamaradas color rosa…pero llamaradas al fin que queman…

–     Bon Soir Monsieur.- dije.-saludando a Ms.Pascal, cuando llegué a la salita después de haber terminado mi labor con Lio.

–     Monsieur , y moví mi cabeza saludando a Laurence.

–     Madame.- dijeron al mismo tiempo los dos.

Se levantaron de sus asientos y LH pidió a Ms.Pascal que se sentara, cediendo su parte del sillón para mí, a Ms.Pascal siempre le gustaba  sentarse  a mi lado . Me acerqué hasta ellos y besé cada una de sus mejillas. Tomé el asiento cedido y Laurence se colocó justo detrás de éste, para escuchar la conversación, colocando sus codos y juntando sus manos en el espaldar de la sillón.

–     Dankha cheri, hay que comenzar a preparar Otelo me gustaría presentarla, la temporada se ha hecho interesante y me gustaría arreglarlo para Laurence.

La puerta de salita se abrió y entrò Berthe con el Té.

–     Berthe Cheri, estamos aquí, que delicia muero de sed.

–     Monsieur,.- dijo esta y se dispuso a preparar la mesita.

–     Bueno me parece maravilloso Monsieur,.- dije sonreída y ansiosa por tomar el Té.

–     Me gusta tanto Otelo, dijo Laurence acercándose a la mesita del Té que está dispuesta lejos de las tres sillones y al frente de la ventana, sonrió a Berthe, quien lo miro y pareció que se le derretían sus pestañas de puro gusto.

–     ¡Más grande que Otelo Laurence! ¡Que pasión! ¡Que ira! ¡Que desajuste Monsieur! .- dijo Ms.Pascal en perfecta emoción.

–      Uno de mis favoritos sin duda.- agregó L.H.

–     Y el mio.- dije alegremente.

–     ¡Recita pupilo mio! danos ese deleite, ¡por caridad pupilo, por caridad!

–     No hay nada que me plazca mas que complacerlo.-dijo éste- mas me guiñó un ojo y dijo:

–     Claro que debe entender que ahora esta Dankha y me apremia complacerla también.

–     ¡Bravo! ¡Bravo! ¡Que encantadoras palabras Monsieur! ¡Los amo a los dos! ¡los amo! dijo Ms. Pascal sacando un pañuelo de su gabardina y secándose la frente y pasándolo luego por su cara ya que el motivo de su alegría lo había puesto colorado.

Me mojé los labios y exhalé escuchando mi corazón debatirse entre la vida y la muerte tras las palpitaciones irregulares. Así dirigí a él la mas amorosa mirada posible.

Berthe se puso palida y Ms.Pascal lo notó y le dijo:

–     Sientate Berthe, no te vayas a caer petite…escucha también que recita…

Y expectante guardó su pañuelo junto sus manos y dio pie para el comienzo:

Laurence soltó sus dedos de la taza caminó lentamente hasta la ventana y recostó su cuerpo allí…

Traspasaron sus ojos los vidrios que dejaban ver algunas diminutas ramas de un paisaje a lo lejos y su mirada se perdió allí, levantó su rostro con elegancia y dejo caer el brazo que no le apoyaba hasta uno los botones de su gabardina, soltó aire de sus pulmones y  tocó con su dedo índice el pulgar de su misma mano y los frotó con suavidad, abrió sus perfectos labios lentamente y nos dejó escuchar los siguiente:

…Me quiso bien su padre.

Con frecuencia me invitaba, y la historia de mi vida

me hacia relatar, año por año:

las batallas, los sitios, los encuentros

que presencie, desde mi tierna infancia

hasta el momento aquel en que me oía;

al recorrerla de azares en la mar y en tierra firme,

de inminentes peligros en la brecha,

de caer en poder del enemigo y esclavo ser después,

de mi rescate, de viajes remotos y aventuras,

de oscuros antros y áridos desiertos, precipicios y

rocas y montañas que sus cabezas en el cielo esconden,

tuve que hablar: mis artes fueron esas.

Del feroz antropófago, de horrendos caníbales,

de seres cuyos hombros ocultan sus cabezas:

tales cosas con atención Desdémona escuchaba;

y cuando los domésticos quehaceres la llamaban,

cumplialos al punto, volviendo con famélicos oídos

a devorar ansiosa mi relato.

Advirtiéndolo yo, propicia hora busqué;

Y trazas me di para que ardiente ruego

me dirigiera suplicando le narrará mi

gran peregrinaje, del que partes acaso conocía,

más todo no; y, en ello consintiendo, correr

miré sus lagrimas a veces, al referir un lance desgraciado

de mi niñez. Un mundo de suspiros al terminar

recompensó mi historia; que era extraña, me dijo,

asaz extraña; que era triste, muy triste; que querría

jamás haberla oído, mas quisiera que hombre cual

yo la hubiera Dios  formado.

Me dio las gracias; y, si algún amigo,

me agregó, yo tenia que la amará

que le enseñase a relatar mi historia,

para lograr su amor. Hablé yo entonces.

Me amó por los peligros que he pasado,

Y yo la amé por condolerse de ellos.

Esta ha sido mi sola hechicería.

La dama ved; atestiguarlo puede…

Se cerraron sus labios y retiró su vista de la ventana posando sus perfectos ojos azules en mí, una profundad en su mirada hizo que mis dos pupilas ennegrecieran el resto de la salita y solo pude ver su perfecta cara y sus amabilísimas pupilas deleitándose con mi mirada.

Sonreí conmovida y se rasgó esta vez un poco más el agujero que llevo dentro desde aquella vez en el Veux-Port, lo llevo dentro desde ese día. Mi precioso Heathcliff, mi alma gemela, mi deleite puro, el embajador de mis sueños, mi fantasmal delirio.

Berthe tocó su pecho conmovida, y luego juntó sus manos para aplaudirlo. Ms.Pascal soltó sus acostumbrados suspiros y tapó su rostro con sus manos moviéndolo de lado a lado y rápidamente aplaudió sin medida. Aplaudí también y Laurence mostro su más pulcra y valiente sonrisa.

¡Querido pupilo eres un Ángel! ¡Bendito sea Dios!. Y abrió sus brazos para llamar a su pupilo y poder besarlo. A lo que éste se acercó para recibir tal muestra de afecto, y dijo:

–      ¡Angel negro Pascal! ¡Angel negro!…

Recibió la tasa de Té de las manos de Berthe y se sentó frente a mí en otro cómodo  sillón blanco, a lo que todos nos sumergimos en el Té y en una acogedora, romántica e intima charla.

abril 17, 2012

Capitulo XIV Ausencia

por thesecretwriteraboutyou

...Estoy al otro lado del pasillo Madame.-

Capitulo XIV

…Escuché desde mi poco profundo sueño como alguien soplaba una de las velas dentro de mi ahora solitaria estancia…. “ffuuuuu….”

…y abrí los ojos con preocupación, estaba un poco mas oscuro ahora. Para mi sorpresa pude ver al otro lado  la cara de Laurence que me miraba en silencio sentado junto a la mesita a penas alumbrado con luz de las otras velas.

–     ¿Qué haces allí?- le dije, tratando de contener los latidos mi corazón desbocado.

–     Bon Soir Madame.-¿Qué crees que hago aqui sentado en la oscuridad?.-me pregunto fríamente.

–     A juzgar por tu aspecto en este momento no sé que te ha divertido  más asustarme así o aparecer de la nada y desde el silencio  .- dije sentándome en la cama de manera tosca pero apurada por prestarle mucha atención a sus infames palabras.

–     Días atras  no te molestaba si venia a hurtadillas…

–     Tu ausencia no me habia afectado así antes Monsieur…han pasado días….

–     Estoy al otro lado del pasillo Madame.- dijo en tono neutro.

–     No he querido tampoco yo perturbar tus ensayos, en caso de que ese sea el motivo….

–     Me gusta también estar solo Dankha.- dijo sin moverse de la silla ni un milímetro pero clavaba sus perfectos ojos en mi, parecía mas bien tenso y en confesión. Sus manos se quitaba unos blancos guantes y tocaban sus rodillas con una pose expectante.

–     Entiendo.- dije- y el hueco de mi corazón se rasgó unos milímetros más y pensé fugazmente < debo recordar que se le hace más llevadera la ausencia que a mí >

–  ¿Pues no estoy  aqui ahora sentado queriendo los besos de mi Hada ciertamente? y enarcó una ceja mirandome…

–   Has escogido ciertamente un inusual momento para decirme eso, estoy más bien un poco adormecida…. pero acepto en todo caso tu cortesía.- dije.-tratando de aparentar un poco de frialdad.-

–     Lo siento… la soledad es parte de mi Dankha.

–     Si, lo puedo comprender perfectamente.-contesté aparentando más frialdad aún.

–     Si comprendieras realmente no me recibirias tan friamente….

– Trataré en lo sucesivo de no verme afectada en ello. Ya puedes volver a tu soledad si necesitas, he entendido tus palabras.-le dije-

–     ¿Te ves  afectada si me voy y te ves afectada si me quedo?- dijo con un tosco pero conciliador tono.

De mi boca no salieron palabras más mis ojos lo observaron con una retante mirada, yo tambien ejercia mi pequeño poder sobre él…

–     ¿Quién te entiende Hada?…..!ya habia dejado de pensar que eras maléfica!- dijo y se levanto de la silla para caminar lentamente hasta mi cama y sentarse a corta distancia de mis manos.

Estiró sus dedos tan sutilmente tomando mi mano y nos miramos el uno al otro con más cercanía, ya solo con mirar esos ojos azules lo había perdonado por su corto abandono, y colocando mi otra mano en nuestras manos le dije con toda sinceridad:

–     Ojalá pudieras estar así aquí conmigo siempre.

–     Estoy contigo siempre Dankha pero estoy acostumbrado a estar solo conmigo mismo  y es algo que necesito para continuar viviendo y respirando…

–     Quisiera tanto que fuera siempre así…-dije- tratando de comprender sus palabras.

No contestó nada, pasó sus dedos por mi mejilla y besó suavemente mis labios, se levantó de la cama, caminó unos metros hasta el ropero, lo abrio y la caja del violin guardado dias atras se dejo ver en su brillante cuero negro.. y empezó a colgar en un espacio libre su traje, comenzó guardando los guantes blancos, uno y el otro, los dobló cuidadosamente y los metió en el armario, se quitó su corbatín blanco desenredandolo de su cuello y lo colocó junto a sus guantes, soltó su cola de caballo lentamente y su hermoso cabello brilló en la tenue luz… se movió unos pocos centímetros y colgó su gabardina también y así fue dejando una a una las piezas de telas que componían su traje.

Quedaron así otras de sus pertenencias guardadas en mi estancia…

Devotamente  lo leì como un gesto de una pequeñisima rendición de mi adorado verdugo lo aceptè con la efímera esperanza de una progresiva cercania..

Más siempre es poco para un corazón como el mio cautivado y de pronto valdío, de pronto valdío y cautivado …

Cerró las puertas del armario una primero y otra después, pasó la llave y éstas  quedaron colgando haciendo un breve y agudo sonido. Volvio y al recostarse sobre mí colocó sus dedos en mis labios y dejé que los acariciara suavemente, besé esos mísmos dedos y ví como lentamente los retiró  y se los llevo hasta su boca para así guardar esos besos dentro de su lengua…se  envolvió después en la blanca y suave sabana y allí fueron quedando olvidadas  “mi afectada melancolía y su cómoda soledad”…

abril 17, 2012

Capitulo XIII Angel Negro

por thesecretwriteraboutyou

¡Hada maléfica!-¡Diablo embaucador!

Capitulo XIII

¡Hada Maléfica despierta! …Hada abre los ojos….

 
 
 
Escuché y abrí los ojos, mi corazón pasó de la mas insonora calma a un latir estruendoso en menos de un segundo…

Estaba sola, no había nadie más, era el recuerdo de su voz en mi memoria después de haber salido del túnel y haber vuelto de mi perturbado y lloroso sueño.

Lentamente vinieron a  mi mente varias imagines que se formaron como ladrillos uno a uno como una pared ante mi vista, se llenó de una luz sublime mi estancia y mi traidora memoria revivió para mis ojos su viva imagen aquella cálida mañana…

–     ¡Hada Maléfica despierta..! …Hada abre los ojos..

Abrí un solo ojo y vi a L.H. envuelto en la sabana blanca esperando que le respondiera.

–     Bon Jour, petit le dije…con apenas ánimos para hablar.

–     ¿Estas viva? ¡Yo te veo pálida! ¿no quieres salir a tomar aire a caballo?

Analicé lentísimamente sus palabras, mientras salía del letargo que había dejado nuestra secreta fiesta de vino la noche anterior…..! lo unisual de esta vez fue que, a Dan nos lo encontramos en el camino y nos acompañó….asi que fuimos tres fugitivos cantando, bailando y riendo hasta muy avanzada la madrugada….Yo no dejé que Laurence se fuera y el no hizo mucho esfuerzo en negarse…

–     ¿Quieres montar? Y abrí el otro ojo…y cerré los dos.

–     ¡Si ha pasado tanto tiempo que  no ando a caballo! solo en coche…me han gustado unos guantes y un fuete que he adquirido en estos días.

–     ¡Que bueno que te gusten! – Dije todavía tratando de despertarme completamente.

–     ¡Hada! ¡Hada! -Y movió mi cuerpo cerca de mi estomago, ¡abre los ojos pues!

–     Eso estoy haciendo Laurence…dije con paciencia.

–     Quiero ver unos violines quiero probar por mi mismo la música, ¡vamos!

–     Si quiero- dije. Y tomé su mano a tientas ya que era imposible para mí abrir los ojos…

–     ¡Es increíble que hayas tomado tanto vino! ¿Quién lo diría? ¡Eras una bruja no un Hada!

–     ¡No digas eso, tu me obligaste…dije tendiéndole una trampa.

–     ¡Ay cheri el día que te obligue yo a hacer algo y tu lo hagas, me quedare tieso como una estatúa por castigo divino.

–     ¡Diablo embaucador!

–     ¡Hada maléfica!

Así ese día salimos con esfuerzo de mi parte y ánimos por la suya, montamos los caballos y vistió sus hermosos guantes y fuete. Ese día estaba más que espléndidamente atractivo,  yo me puse un vestido violeta, y salimos los dos a recorrer buena parte de las callecitas.

Bajamos en primer lugar en la tienda de Monsieur Patrice, allí vimos varios instrumentos musicales, Laurence los detalló, uno a uno yo di vueltas dentro de la tienda, para conocerla en detalle.

–     Dankha ¿crees que me será fácil aprenderlo?

–     Pues claro, si te empeñas sí..dije dándole ánimos.

–     No creo que un lobo como yo pueda dar sonidos amables.

–     ¡Ay! ¿Acaso no puede un hombre feroz divertirse como los ángeles?

–     Como Ángeles negros en todo caso madame.- contestó y observó el violín en detalle.

–     Es mejor, Ángel negro que lobo…-dije yo mirando a ambos lobo y violín.-

–     Cuatro cuartos Monsieur, madera más que finísima y hecho en nuestra noble Francia, con sonido estupendo y caja pulidísima – dijo el dueño de la tienda mientras metía sus dedos en los bolsillos.

–     Oh! Si lo llevaré, empáquelo Monsieur, Merci.- dijo Laurence apenas viendo al vendedor.

–     ¿Te has interesado en algún instrumento Dankha? – dijo mostrándome la palma de su mano en forma de señalar la variedad.

–     No realmente, no tengo ese talento.-dije.

Pagó y nos fuimos.

–     Mira Laurence mira ese aparador…

–     Que extraña manera de vestirse, dijo el poniendo sus manos muy cerca del cristal.

–     ¡Es una tentación! No podría vestirme así ¡Me marcaria la sociedad como libertina indomable!

–     ¿Y no lo eres? – pregunto burlonamente.

–     ¡Diablo! ¡desajustado! – dije soltando su mano de un tirón.

–     Te parecerías a mí con ese traje, ¿porque no lo vemos de cerca?.

Entramos en una tiendita, realmente hermosa estaba hecha de madera clarísima, y tenia cuatro vidriecitos como ventanales, toda la tienda era color marfil, una claridad elegante, nos acercamos al Maniquí, y preguntamos a la ama de la tienda.

–     Bon Jour madame!

–     Bon jour pour vous.

–     Madame no encuentro ningún motivo que me diga que este traje esta a la venta.- dije a la ama tocando las mangas del vestido.

–     Mais Oui Madame, ninguna doncella se lo pondría, mas el sastre lo ha traído desde parís, y allí lo hemos dejado en exhibición.

–     Nos lo llevamos Madame- dijo L.H. sin preguntar el costo, la verdad estaba fascinado, parecía que algún pequeño deseo secreto se le había cumplido.

–     ¡Hada Maléfica! – me susurro al oído: -No puedo esperar a verte vestida  con este trajecillo – y rió con un gusto relajado, ¡Es que será mi figura con tu rostro! ¡que ironía!- y soltó otras carcajadas mas.

–     ¡Fascinante!- le dije mientas veía como la ama desmontaba el hermoso vestido de mis sueños y la consumación de nuestras almas en una tela. Mi alma gemela y yo podíamos sentarnos al espejo y contemplarnos por igual.

Tomamos nuestros paquetes y salimos. Como andábamos a caballo L.H. dio algunas monedas a los niños y pidió que dejaran nuestros paquetes en el teatro. Así seguimos nuestro paseo, inesperado y lleno de nuevas vivencias.

Desmontamos en  el Veux-Port e hicimos una caminata bastante familiar, se acercaron a el niños y adultos que lo reconocieron como actor, mas tomó sus manos e intercambio saludos y cortas palabras con ellos. Disfrutamos así de la vista, del olor a mar tan cálido, del sol que apenas mostraba unos rayos abrazadores.

–     Tú eres la bruma del mar Laurence, le dije y miré sus ojos.

–     ¿Oscuro y frio? ¿Es eso la bruma del mar?- dijo devolviéndome la mirada.

–     No. Es mas que eso.-respondí

–     ¿Hay algún Ángel negro en la bruma del mar?

–     No. ¿eres tú uno?

–     Quizás,- dijo y vertió sus dos cuencas bellísimas azules al infinito, como divagando…y continuó:

“Puede ser que los ángeles negros se hayan vuelto malos porque cayeron perdidos en la tierra al perder su rumbo con sus alas, puede ser que quienes los hayan recogido en vez de limpiarlos y ayudarlos a remontar su vuelo, como no los reconocieron reales y envidiaban su diferencia con ellos, no hicieron mas que desplumarlos y envenenarlos con el odio humano, puede ser que por puro sufrimiento se hayan vuelto hermosamente negros y que hayan usado su gracia para convertir su sangre en cenizas y así evitar derramar con cada golpe, tan preciado liquido,  quizás oculten su verdadera identidad con simples ropas para nunca ser descubiertos”

–     ¡Es una tontería verter sangre por algún otro!- dijo éste terminado con sus cavilaciones.

Escuché y grabé en mi memoria cada palabra que dijo, me pareció un cuento fantástico de la realidad humana.

–     ¡Ay Laurence que poetica manera de ver la conducta humana!

–     Cheri, he pisado ese inframundo y peores.

–     I know my Lord.

–     I know you do.

–     Pero.. ¿y la bruma del mar?- dijo con gesto de curiosidad.

–     Es un cuento de mi Mamuska. Petitt, dije arreglando mi guante color violeta que hacia juego con mi vestido.

–     ¡Tu Mamuska entonces! ¡Me gusta que seas rusa te hace tan diferente!

–     Me alegra complacerte.- le dije.

–     ¡Háblame de tu Mamuska pues!- tocando mi mejilla con suavidad.

Escucha atento..hay palabras que son destinadas a algunos, ya que son pocos los que las entienden..

–     I cant wait for it.- dijo- y nos sentamos junto aquella pequeña baranda que nos encontró juntos tanto tiempo atrás.

Un día el mar rompía una y otra vez contra las piedras de día y de noche y el mar al verse agotado por la constante batalla dijo a la arena:

– Arena preciosa: ¿Habrá manera alguna de tener descaso?- pues ¿Es el destino de la marea el choque eterno y los crujidos de las gotas contra las piedras? …Es que es el romper de las olas tan grave consecuencia para mí, que me aturde y quisiera solo reposar un pequeño rato, me agradaría una enormidad…¡Pues ya me ves!… Agotado en la orilla y solitario al dejar de sentir el fondo, quisiera quizás un día poder irme con las gaviotas y volar por los aires, así flotando en silencio. Como tú, tal vez arena. Tus granos por ejemplo, van y vienen con el aire, tú también escapas del sol ardiente y la fría espuma. ¿Ves que desdichado soy? – dijo el mar compungido.

A lo que la arena le contestó, en ese caso ¿Por qué no llevas tu petición al sol, él puede ayudarte, quizás la luna también, en mi caso a mi me ayuda el viento, y le canto muy tenue cuando me levanta, ese es nuestro trato. ¿Por qué no pruebas y hablas con el sol?

A la mañana siguiente, el mar llamó al sol: Sol! Sol! Puedes oírme?

– Si, si, contesto ese fenómeno dorado radiante.

– Me dijo la arena que te propusiera una amistad, y a cambio podría yo tener un poco de libertad, verás tú, estoy cansado de romper mi ola contra las rocas, quisiera descansar y también volar.

– Bien lo comentaré con la Luna y ella nos dirá que hacer.-dijo el astro rey. ¡Encantadísimo de la propuesta!

– Gracias amado sol, y así el mar se retiro a la arena y quedaron los dos conformes y expectantes.

Esa misma noche salió la Luna y dijo al mar:

– Mar, Mar, me escuchas?

– Si, si te escucho, pero habla mas alto que cuando rompo con las piedras ya no puedo oírte.

– Bien presta atención:

El Sol y yo queremos ayudarte para que puedas  descansar y volar…

Escucha atento: durante la mañana el sol ardera y quemará alguna de tus gotas, porque para ser libre Mar, hay que desprenderse con dolor de capas de nuestro propio elemento. Estos rayos te convertirán en vapor que es el otro estado del agua, menos denso aún pero sigue siendo mar, al caer la tarde ya habrán suficientes gotas como para cubrir el mar completo, y al llegar la noche yo te cubriré con mi oscuridad y podrás volar hasta donde tu quieras sin alarmar a los ojos que te puedan mirar, porque la libertad causa alarma a los otros y porque al ser libre la primera vez ya no podrás dejar serlo, iras y vendrás a placer ya no se puede volver atrás, será muy difícil ocultarte para ello. Así que serás una espesa y oscura condensación de agua y sal, liviana y libre con un aroma exquisito serás así una dualidad oculta.

– Luna hermosa, Sol hermoso, Arena bienaventurada. Desde hoy por favor llámenme también Bruma, Bruma del Mar.

-No nos debes nada dijeron el sol y la luna.- ya has pagado suficiente sólo con ser tu mismo.

Fin.

 

–     ¡Vaya! ¡diría que tu Mamuska sabia de historias.- dijo L.H, encantado después de todo.

–     ¡Pues ni te imaginas la cantidad que poseía en sus hermoso labios! Amo a mi Mamuska. Y agregue:

–     Eres tú como la bruma del mar, porque eres libre ahora.- y apreté su mano con sinceridad.

Palmeo mi mano y arregló su corbata blanca con otro gesto me mostro su mano, y nos levantamos en busca de nuestros caballos, a un galope exquisito que él disfrutó mas que yo, nos fuimos hasta el teatro por las callecitas que pintaban  un atardecer rosado…habíamos estado fuera casi todo el día.

Cada día era un nuevo intento de paz y calma, y nuevo intento de aliviar las almas, más yo sabia que en el fondo él era solo  “un león dormido”…

–     ¡No puedo dejar de verte con ese traje Dankha!

–     ¡No puedo dejar de verme con este traje mi señor…

–     Te diré secretamente que me sigue complaciendo nuestra semejanza, claro ésta eres mas débil que yo, es tu condición después de todo.- dijo firmemente mirándome tras el espejo…

–     Esta comenzando a llover…-dije.-  cerrare la ventana.

–     ¿No vas a tocar el violin?

–     No, mañana..-dijo.

Nunca llego ese mañana, el violín quedó olvidado en este armario, creo que, secretamente sabía que su alma atormentada no podría sacar ya notas alegres o acordes distinguidos. Solo abrió la caja del violín y paso sus dedos por éste, miró su pulida figura, su hermoso color, sus pequeñas y delicadas cuerdas, tocó sus bordes, le veía con admiración. Vio que era un instrumento muy delicado y sutil, como para ser manejado por un ladrón de almas.

– Quédate tambien hoy….-le dije.

abril 16, 2012

Capitulo XII El Encuentro

por thesecretwriteraboutyou
"No pudo ver el sol en ti..."

"No pudo ver el sol en ti..."

Capitulo XII

–     Dankha Cherie, aquí te ecuentro en este momento.- dijo Ms. Pascal interrumpiendo mi traducción en su salita…

–     Monsieur, conteste.-

Ms. Pascal se quito su sombrero y lo colgó en el porta ropa, se aflojó el corbatín blanco y se sentó en una sillita, yo no deje de mirarlo.

Paso la mano por sus blanco cabellos y se dispuso a hablar, su semblante era de tristeza y desolación, y comenzó su relato:

–     He estado en el centro Dankha.

–     Oui Monsieur, le dije con atención pero no tenía idea de que iba a decir.

–     Me he encontrado con Lio ya que pasé muy cerca de su taberna, está muy cambiado tu verás…

No contesté nada también yo era culpable al no despedirme de él, <pero tampoco él hizo otro mayor esfuerzo por encontramos, ya que yo merecía aún mas atención, estaba convaleciente por la mordida de Jeune. Tuvo que saber que LH, se había ido y desde allí no ha venido más.>- pensé.

–      Así que tomamos una copa en su taberna, muy arreglada por cierto.

Asentí con la cabeza y lo mire expectante.

–     Yo siento Dankha que aquí ha ocurrido un grave, extraño y desconocido suceso, no se si es que yo soy muy sensible y estoy errado, pero mis experiencias de caballero me dicen que los amigos no se comportan tan desleales como Lio, ya ves no ha venido ni una sola vez a vernos en nuestra desdicha después de la partida de L.H.…

Pestañee y asentí con la mirada, subía la sangre por mi cabeza y me latía en corazón tan fuerte que pensé que se podía escuchar por toda la salita, sabia que había averiguado algo sobre la partida de L.H. tragué saliva, y tome los posa brazos con fuerza con mis ahora sudorosas manos y no pude decir una sola palabra.

–     Él supo siempre que L.H. se fue, antes inclusive que nosotros.

Acto seguido empezó el goteo negro dentro de mi vestido, no se como Ms.Pascal no lo notó. Yo sin embargo sentía la humedad y el dolor no quise mirarme igual ya tenia la certeza de corrían goteros enteros desde mi pecho.

–     El muy ingrato me contó que estuvo la noche antes de su partida con él en la taberna y lo vio dos veces, esta ultima  vestido tan sobrio que dio por regalo de despedida el bastón con cara León a su amigo, ya que iba a tomar el próximo barco a Inglaterra.

–     Vaya! Entonces es un dúo de traidores- dije con apenas una voz audible y disimulando el macabro suceso en mi vestido.

–     El muy mimado me ha dicho que él te había escrito unas letras que te dejaban entender que él lo había visto e inclusive hablado con el, etc.

–     ¿A mi? No, eso nunca sucedió- dije azotando con mi mano un posa brazo. ¡Traidor infame con cara de niño!

–     Calma Dankha- me pidió M.Pascal. tómate un momento para recordar, recuerda que estabas convaleciente con lo de la mordida.

Coloque mi mano en mi mejilla, para pensar mejor, pero no le quite la vista a él. Él se levanto y comenzó a pasearse por la salita a modo de buscar dos vasos con agua.

–     Puede ser que quizás sí-  dije con voz muy seria. – la verdad leí una pequeña nota que ya no puedo recordar, apenas pase mis ojos sobre ella fue al irse a su taberna.

–     ¿La tienes aún Cheri? Y me dijo- Bébe.

Asenté con la cabeza, pues difícilmente podría salir volando sola esa carta de allí. Y no pude beber nada. Me sentía ahogada de la tristeza otra vez volvía y aquel túnel, mi refugio frio, ya venia por mi y le dije para mis adentros <espera>.

–     ¡Busquemos enseguida la bendita misiva!, No hago otra cosa que mirar deshonestidad en todos, ¡! Que bárbaro, ¿que es la amistad entonces? Un juego de palabras, ¿solo un provecho?, y continuo más alterado.

–     ¡Cuatro infames meses y ni una palabra de ninguno de los dos! ¡demonios infrahumanos¡ ¡uno se va como un proyectil envenenado dejándonos en una incomprensión aturdidora y su amigo lo secunda en su acto! ¡Bárbaro acto de los dos!

–     Respiré profundamente, no tenia palabras elocuentes que decirle de consuelo. Ms. Pascal caminó hasta la puerta y me señaló el camino con la palma de su mano y nos dispusimos a buscar aquella “infame y traidora nota”.

–     ¡Desleal duende inculto! -afirmé sin cordura.

–     ¡Desleales traidores Petitte! – dijo él con energía.

Así hicimos el largo trayecto hasta el pasillo rojo de la vieja casa dejando el teatro atrás, más esta vez ardíamos los dos en agónica reacción a lo acontecido ya unos meses atrás.

Busqué enseguida en la mesita, el único lugar donde podía estar, abrí la diminuta gaveta, y allí la muy infame se dejaba ver. La pase sin leerla a Ms. Pascal.

“Dhanka, mon cher, no sé nada de tí, sé que estás arriba y no te he visto bajar, ya hoy es mi último día aquí en la taberna del teatro, en dos días abro mi joya preciada, ya tú sabes “Le Arrete avec Lio” no va a ser fácil volver a vernos tan seguido, no es tan cercana distancia y sé que los horarios del teatro no te permitirán ser mi huésped a menudo, ¿podríamos conversar?, no te he visto desde la mordida del perro, te he estado buscando, tengo vino, acompáñame, en las penas de la despedida sólo me dijo tres cosas:  la primera: Debo ya mismo enfrentar mi vida y enfrentar a mi alma, la segúnda: no es traidor el sendero bien conocido, es más bien una ventaja conocer las rocas una a una , la tercera: es el esperar un delirio y el acometido un alivio.

Déjame saber si te busco para que puedas bajar con facilidad.

¿Te espero Dankhuska?

También me siento como tú,

Lio.

El muy sin vergüenza no te dice que lo vio ni que hablo con el más deja deducir todo:

En las penas de la despedida sólo me dijo tres cosas: la primera: Debo ya mismo enfrentar mi vida y enfrentar a mi alma, la segunda: no es traidor el sendero bien conocido, es más bien una ventaja conocer las rocas una a una, la tercera: es el esperar un delirio y el acometido un alivio….

–     Esas son palabras de Laurence Cheri, Lio se refería a eso… A la despedía de LH. No a su despedida de la taberna del teatro. ¡El muy canalla no hace sino secundar a su amigo! ¡Quien sabe que cosas pasaban por su mente!

–     El mas amigo es traidor así decía mi Mamuska Monseiur.- dije con alteración.

Te narraré los hechos que Lio me contó detalladamente al yo mostrarme más que irrespetado por su largo silencio.

L.H. bajó de tu estancia a la taberna, a eso de la media noche, parece que te quejabas de dolor en tu tobillo dormida y tu vendaje se estaba deshaciendo, anduvo por los pasillos a ver si por milagro de Dios encontraba a Berthe o a la enfermera..

– ¡No entiendo como no tocó mi puerta!- agregó Ms.Pascal desesperadamente y lagrimas comenzaron a salir de mi descocido rostro.

Llegó hasta la taberna buscando a Dan, para que lo acompañara a buscar a la enfermera o algunos vendajes ya fuera del teatro.

Dan no estaba allí.

–     ¡Malo para mí, malo para ti, malo para todos! Dijo secándose el sudor su pañuelo y retomando la narración enseguida.

Lio lo llamo con un gesto y le pregunto ¿que sucedía tan tarde? ¿Si todo andaba bien?. Le ofreció un puesto  y dio una copa. LH no bebió y apartó la copa, explico así que estaba buscado a Dan.

–     Bebe la copa, se la devolvió Lio, ya Dan viene, lo he visto solo cinco minutos antes.

–     Esperaré- le dijo.

Mas estuvo sentado  mirando en dirección a la puerta esperando a Dan.

–     Es el vendaje y la bendita mordida, Dankha, creo no puede dormir bien.- dijo este a Lio.

–     ¡Llévale esta pequeña flor, sé que en algo ayudará, y dio a L.H. una pequeña rosa roja que tomó de un florerito.

–     Bien. Merci.-Dijo.- y la guardo en su bolsillo mas bien con gesto frio.

Entonces un señor bien arreglado que disfrutaba de la taberna dijo:

–     ¡Heathcliff eres tú?

Laurence impactado por semejante momento, observó con detenimiento a el hombre que se acercaba.

–      ¡Eres tu Heathcliff! ¡No lo pueden creer mis ojos! ¡ha de ser una visión!

L.H. se levanto de su asiento y una sombra sobrenatural se poseyó de su cuerpo. Y absolutamente fuera de si dijo:

– ¡Doctor kennet!?

– ¡Si el mismo! ¿ Como es posible, muchacho ingles que te haya yo encontrado aquí!

Aturdido L.H. lo miró fijamente con aire de superioridad adquirida en estos últimos años. Y dijo:

-¡Marsella es muy lejos de casa señor mio!

– ¡Pues sin duda lo es!- contesto este- ¡Pero que refinado y noble te has vuelto! ¡No dejo de salir de mi asombro!

Extendió su mano a modo de saludo a lo que L.H. accedió como por inercia.

–     ¡Visito Marsella por algunos familiares, una visita de placer ciertamente!

–     ¡Vaya! ¡quien imaginaria este encuentro!

–     Pero como ha cambiando la situación de los Earshaw de un tiempo a otro!,- dijo el caballero con aspecto encantado- tú aquí en Francia con distinguidísimo aspecto, Cathy casada y ahora familia de Linton! ¡Es Hindley quien se ha quedo solo y desventurado.

–     ¿Cathy casada con Linton? – ¿Pero es finalmente tuvo la facilidad de hacerlo?

–     Si están muy reciente, pensé que lo sabias ya que siempre ustedes estaban tan unidos.

–     ¡Vaya! ¡Como llega el tiro al mestizo!- dijo él con un desquiciado aspecto fúnebre y tenso.

–     Laurence- -interrumpió Dan–, tocó su hombro y vio en los ojos de su amigo una ira tremenda y fantasmal misterio lo rodeaba como una bruma ennegrecida.

–     ¡Dan amigo mio que tarde has llegado! ¡Ya no hay remedio! No necesito nada.

–     But ¿how is Dankha Monsieur? i know she can’t sleep, probably she feels very ill.

–     No is fine. Dan. Merci.

–     ¿Hay algún enfermo que deba ver “Heathcliff”? – preguntó el hombre extranjero.

–     Dan se quedo expectante viendo a ambos..

–     No hay nadie.- dijo L.H. cerrando sus puños y ocultándolos.

–     En ese caso “Heathcliff” búscame si hay la necesidad, ten mi tarjeta para que lo recuerdes, no habrá problema en atender yo alguno que lo necesite.

–     Thank you. Doctor kennet y guardo la tarjeta en el bolsillo, junto a la pequeña rosa.

Laurence  dio la mano al Dr. Kennet. Y se marcho hasta el fondo de la taberna con algunas zancadas el otro se voleto lentamente  y camino hasta la puerta de la taberna hasta perderse.

Este busco un lugar mas bien apartado y  estuvo en silencio por unos largos minutos hasta que pidió de beber a Lio. Este que había escuchado todo el encuentro y había mandado a Dan a modo de recado le atendió de inmediato.

Cheri me conto con detalle la transformación del semblante de L.H, como se ennegrecieron sus ojos, y sus ceño se frunció hasta dejar huellas profundas. Sus labios cerrados se apretaban con rigidez, y su mirada baldía prendía en llamaradas de fuego y sangre. Un espectro lucia en todo caso en mejor compostura que L.H., bebió y bebió dos o tres copas mas, buscó en su bolsillo la tarjeta del doctor y buscándola se picho los dedos con las espinas de aquella flor y en enfrente de los ojos de Lio, la sacó y la pulverizó con fuerza bruta tallo, petalos y espinas dentro de su puño cerrado. Lio hizo un gento a Dan para que no se acercara. Y este se detuvo y se sentó lejos de ellos.

–     Gimmerton – susurro L.H. al ver la tarjeta.

–     ¡He de irme Maldición! ¡ha llegado la hora de que paguen esos condenados por alta traición y perjurio! ¡Damn you all in wuthering damn you all!

–     Lio- y rió siniestramente-  ¡Debo ya mismo enfrentar a mi vida y enfrentar a mi alma!

Lio coloco sus codos en la barra pulida y se acercó a L.H. sin decir una palabra para no perturbar el estado de su amigo, mas quien sabe si no hablo por mismo miedo mas que por fidelidad.

–     ¡No es traidor el sendero bien conocido, es más bien una ventaja conocer las rocas una a una!.

–     Para el incendio, Lio – y enarcó una ceja al hablar- es mejor saber el camino de salida en caso que me arrepienta de quemarme junto a ellos ¡Frívola ave traidora! ¡¿Cómo pudiste!.. Y manoteo la madera pulida con toda su rabia y congoja.-

Continuó ahora ya en un mínimo volumen de voz y su frente sudaba copiosamente y el fuego de sus ojos pudo haber quemado la taberna entera.

–     ¡He de reír Lio!, yo primero ante las puertas del infierno, el desprecio en una daga eterna que no sale ni se sana nunca, más bien hiere tan profunda e incesantemente en el conteo de los días!

–     ¡Me marcho!.. a llegado el día! ….y riendo con cara de villano palmeo la mano de su amigo y su ultimas palabras fueron: …Es el esperar un delirio y el acometido un alivio….

Se levanto de la silla y subió a la estancia, no debes haberle escuchado por tu enfermedad..

–     ¿Dime Dankha que fue lo que se llevo de esta estancia esa noche?

Entre lágrimas y apenas audibles palabras dije:

–     Un cuaderno de cuero viejo, ha dejado todo inclusive su traje con la tarjeta y la rosa maltrecha, allí están véalo usted mismo en el armario.

Ms.Pascal se levanto de la silla, me extendió su pañuelo perfumado, tocó mi mejilla y abrió y buscó el traje dentro del armario. Lo tomó y lo observo y buscó en los bolsillos para hallar los efectos antes mencionados.

¡Que puedo decir a esto! ¡Que despojo! – tomando lo que quedaba del tallo la rosa marchita y la tarjeta decolorada y manchada con sangre ya sequísima.

Mis lágrimas salían una a una como un interminable torrente, veía el túnel pero no quería entrar aún. Y el color pálido de la cara de Ms.Pascal era inconfundible, estaba muy alterado.- proseguí en voz casi inaudible, allí esta su saco de Inglaterra ése que tenia cuando él era marinero y llego desde Liverpool. Tómelo lléveselo puede que allí encuentre algo mas que eso.

–     ¡Enseguida me lo llevare ¡ ¿Donde esta? -Dijo.

–     Allí en la parte de arriba. – Dije.

Lo tomó con un solo estirón y me dijo,

–      ¿Cómo era ese cuaderno?

–     Desgastado con iniciales C&H en CB. Y miré el techo como buscando no sé que cosa por alivio.

Ha salido de aquí mientras dormías, entonces con su dinero y ese cuaderno… habrá pasado por su antigua estancia para vestirse de noble gala y sombrero de tres puntas. Se ha despedido de Lio, ha tomado el bastón regalado y así se ha marchado más que frio.

Me levanté de la silla y busqué la almohada y retrocedí tanto en el tiempo mentalmente, que podía sentir la mordida fresca aun de Jeune en el tobillo, el vacío interminable de mi pecho volvía a mostrase y la cama se llenaba de cenizas como una nevada negra en San Peter.

Ms.Pascal con el saco de Laurence en la mano me llenó de besos en las mejillas y sacaba mis lágrimas, tratando no derramar las suyas.

Así me dejé llevar en el túnel con mis ojos cerrados, estaba acostada en sus redondas paredes y no hacia frio era cálido por primera vez pero  incomodo y allí me quedé.

Ms. Pascal se quedó conmigo un rato bastante largo hasta que pensó que estaba dormida. Beso mi rostro y dijo muy cercano a mi oído en un ténue susurro: “No pudo ver el sol en ti, ¿Cómo no pudo ver el sol en ti?” …y pude sentir como secaba sus aún sus lagrimas  en silencio.

Se llevo el saco negro, ése que me causa tanta irritación y penurias, lo sacó por fin  de mi estancia. Dejándome sola con velas encendidas en caso que llegara las oscuridad y yo me encontrara adormecida…

abril 15, 2012

Capitulo XI Demencia

por thesecretwriteraboutyou

Macbeth

Capitulo XI

Su carta me ha dejado una facilidad tremeda para entregarme a su locura, pues me ha hecho ya pequeñas confesiones sobre él mismo…. Es mas siniestro de lo que pensè ¿Degollaria el a un Hada de haberla encontrado de verdad? He leído  su carta tan repetidas veces mientras lo espero…

A pesar de que estamos en el mismo pasillo de siempre, no ha venido, no ha venido ha escondidas ni me ha despertado en la noche apagando mi vela … si pudiera pensar que quizas estamos un poco unidos ….pero…

Laurence ….. tampoco escrito una sola nota, han pasado tres días, lo he extrañado tragicamente, si tuviera aquellas alas me las hubiera arrancado y hubiera ido hasta su puerta solo con la excusa de poder mostrarselas y saber de él.  !Cielos estoy perdida! No lo he visto a pesar de salir más de lo que acostumbro al pasillo y las puertas en sus ensallos han permanecido cerradas….

Esta noche  estoy sentada en una butaca al lado de M. Pascal, su mano sudorosa por puro nervio me sostiene o yo lo sostengo al él más bien. Estamos viendo los últimos minutos de Macbeth, representado por Laurence y la compañía, es un deleite verlo es su mejor papel, lo representa a la perfección todo está estupendamente hermoso..

<Perversamente aturdido, supersticioso y delincuente…me río, Laurence es Macbeth, Macbeth es Laurence> – pienso para mi.

M.Pascal esta tan excitado con la puesta en escena, que pasa el pañuelo por su frente con devoción  y se ha desajustado el corbatín ya un par de veces, hemos tomado vino, pero yo mas que él, yo ahogo los nervios y la ausencia de Laurence hacia mi puerta y el baña su delirio romántico y la admiración por su pupilo, Sante! Macbeth, Sante Laurence!

–     Shuuuuu….mente calla <digo para mi misma> – ya viene el final, debo prestar atención,  habla Laurence:

“MACBETH

¡Maldita la lengua que me lo dice, que me arrebata lo mejor que animaba mi ser! Nunca más se crea en esta diabólica mentira que nos engaña con el doble sentido de sus palabras y lleva a nuestros oídos promesas que luego destruyen nuestras esperanzas … No quiero luchar contigo.

MACDUFF

Entonces, ríndete, cobarde, y vive para ser objeto de la curiosidad de los tiempos; te tendremos lo mismo que a los monstruos más extraños, representado en un palo y con este letrero: ¡He aquí el tirano!

MACBETH

¡No me daré por vencido, no quiero besar la Tierra de rodillas ante Malcolm, ni que me acosen las maldiciones del canalla! Aunque el bosque de Birnam suba a Dunsinane y tú no seas nacido de mujer, resistiré hasta lo último. Protejo mi cuerpo con mi escudo; ataca con vehemencia, Macduff, y condenado sea quien diga primero: Detente, basta.

 

Salen batiéndose.

Trompetas y clarines.

Entran con tambores y banderas, Malcolm, Siward, Ross y los demás nobles y soldados.

Muere Macbeth”

¡Ha caído Laurence, que perfecta interpretación! , ¡que escenario tan maravilloso! y hay un silencio sepulcral en el teatro, ¡Dios que no daría yo por ser en realidad Lady Macbeth!, seguro no lo hubiera llevado a la ruina. Hay cambio de escena, Marcel se lo lleva lo han sacado de la escena arrastrándolo, pues ha caído Macbeth, Ms. Pascal esta tan conmovido, me ha soltado la mano para secar sus lágrimas en varios suspiros.

Este acto final, me matará! Me siento perdidamente cautivada por el…¿Qué voy a hacer ahora? ¡Este Macbeth me extirpado el corazón, me rindo!, “soy un juguete de su destino”.

MACDUFF“…Todo eso y cuanto más sea necesario, y nos corresponda, lo haremos, con la gracia de Dios, en la medida, tiempo y lugar adecuados … ¡Gracias a todos y a cada uno, y los invitamos a vernos coronados en Scone!

Trompetas y clarines.

Salen.

Fin del ultimo acto”

El teatro se viene abajo en aplausos, nos hemos levantado todos para aplaudir, han cerrado la cortina roja, y Ms. pascal me mira y mira el escenario, y levanta la mano para saludar a la audiencia, estamos en un balconcito primario, se levanta la cortina y mas aplausos y flores, y siento que mi corazón estalla, y no puedo con esta emoción, Laurence y yo, nos hemos besado, tocado, y mucho mas, y la multitud lo exige, lo aplaude y yo ya lo tenido para mí secretamente, espero no caerme muerta ahora mismo al recordar que existe la posibilidad que su silencio se vuelva mas largo y definitivo.

Ya es tarde, ya no me importa, que sea lo que él y Dios quieran.

¡Salen los actores, uno a uno y flores y aplausos!

¡Que bellos todos, la gente está encantada! ¡que hermosa noche no la olvidare jamás!

-Bravo! Bravo! Bravo! -Gritamos en coro M.Pascal y yo.

¡Ya va a salir a saludar al público que lo aclama! – dice mi compañero.

Salen:

SIWARD : que representa nuestro amigo Pierre-! Bravo! Bravo!  ¡Flores y flores!

El otro:

MACDUFF : es DAN! ¡ Bravo! ¡Aller!  Se escucha fuerte como lo aclama la audiencia!

MALCOLM : es MIKE ¡ Arriba Mike! Bravo! Bravo! Aller! Aller! – dice M.Pascal. y yo aplaudo más.

Finalmente nuestro amado MACBETH ..Laurence. “Mi señor en todo caso hasta hace tres dias”

Aplausos y flores para el! Bravo! Bravo! M. Pascal le muestra su pañuelo desde el balconcito, el saluda y agradece los aplausos se inclina, saluda, y le brillan sus ojos, esas cuencas divinas, ¡Bravo! Bravo! Le hemos tirado flores, ¡Nos ha visto! Nos ha tirado besos y mi corazón estalló como los petalos de las flores! -Vaya que estoy perdida! – dije para mis adentros.

Se han tomado de las manos todos los actores y hacen una hermosa reverencia ¡Bravo! Y no dejan de caer flores y no dejan de escucharse mas aplausos! ¡Maravilloso! Bravo!

Se cierran las cortinas, y M. Pascal me abrazó con tanta emoción:

–     Que alegría Dankha ha sido todo un éxito. ¡Amo el teatro! ¡Amo la vida! Aller! Aller! Cheri ¡ Sante!

–     Its been a wonderful evening ¡ Sante! Salud! Salud! Y más vino y más alegría.

–     Vamos Dankha, vamos a verle ¡Hay que felicitarle a él y todos! –dijo en completo entusiasmo- yo asentí y nos fuimos después de brindar y beber con alegría.

Nos escabullimos por detrás de nuestro balconcito como suelen tener pasadizos estos puestos especiales, llegamos al pasillo con facilidad y luego a las salitas de camerino. ¡Que alboroto había allí!, todos festejaban entre flores, y abrazos, pues nosotros nos unimos a la algarabía, era una noche que brillaba por si sola!

–     ¡Vámonos a la taberna! Dijo Marcel! – abrazado por una moza muy guapa. Entre besos de admiración y abrazos.

–     ¡Vámonos! se escucho un coro de actores y bailarinas y demás amigos del teatro. Mientras M.Pascal era besado y abrazado a su vez por esa pequeña multitud, me dijo al oído:

–      Laurence, busquemos a L.H.,  mientras trataba de repartir todos los besos, posibles.

–     ¡Dankha cheri!, ¡has visto! – dijo y me beso las mejillas Dan,quien me soltó de la mano de M.Pascal, así que lo perdí de vista por unos minutos

– ¡Dan estuviste brillante! ¡Tanto honor mereces! ¡Que espléndida actuación!

Y al abrazarlo mire al otro lado donde Ms.Pascal entraba a el camerino de Laurence, y esperaba en la puerta, algo que no entendí pues unio sus manos para taparse los ojos pensé que bromeaba a L.H.,- más no podía perderme de verle en privado y felicitarle -pensé.

–     Enseguida besé la otra mejilla de Dan y me dispuse a llegar hasta ellos, cuando  llegué a la puerta, tome las manos de M.Pascal en señal de avisar mi presencia y destapar sus ojos y tomé con mi otra mano la puerta la cual abrí aún mas para poder mirar hacia dentro.

Encontré a una bella dama que arreglaba sus ropa y ataba su vestido a la altura de su cuello, Laurence se encontraba sentado en una gran silla con las manos en los posa brazos, observándola, con su cabello despeinado y su corbatín bastante abierto y desarreglado –

¡Lagarto infame! – dije para mis adentros. Esta es la razón que hace que M.Pascal tape sus ojos ¡El muy bandido tenia compañía y esta damisela no esta ni presentable!

M.Pascal al encontrar que me disponía a irme y dejar la felicitación en el aire, me agarró del brazo a modo de que no me fuera y me dijo al oído:

– Espera con calma Dankha. – Y clavo sus ojos en mí con autoridad.

Yo absolutamente fuera de mí, no sabia que pensar de la escena, pues era evidente que “Macbeth” se hallaba disfrutando de placeres que no eran los que yo le daba, ¡que furia tenia!

La dama al vernos en la puerta ordenó las ternzas de su vestido con mucha premura, se colocó su sombrero, caminó hasta la puerta y nos hizo reverencia, mas no hubo entre ellos dos  ningún tipo de saludo mas la mirada fulminante de la dama hacia el.

Entre aplausos de Ms. Pascal entramos…

–     ¡Grandioso espectáculo caballero honrado, déjame besarte y abrazarte! – dijo M.Pascal a Laurence quien se levantaba de la silla para atender a sus eufóricos saludos.

–     No es más que el fruto de la cultura que me ha dejado usted Pascal, complacerlo a usted hace de mí un hombre noble y afortunado.- y se abrazaron y besaron.

Enseguidaél  tomó mi mano y me dijo:

–     Madame, espero que haya disfrutado de la obra.

–     Monsieur, ¡mis reales felicitaciones es un usted un actor y villano consumado! – contesté a punto de degollarlo y correr, o correr sin degollarlo, realmente quería esconder rabia por alegría.

–     Deben disculparme ambos- dijo, levantado sus manos en gesto de incomodidad- tenia una compañía muy poco habitual, una madame se ha metido aquí dentro,  momentos antes de que alguien llegara.- la verdad es que es fascínate el carácter femenino aquí en Francia.

¡Traidor miserable! -Dije para mis adentros.

-Lo se por mi mismo, esto causa al publico la euforia de perder modales- dijo M.Pascal. Sacando una sillita y mostrándomela para que me sentara, y buscando una para él también.

Con todo el cuerpo temblándome me senté, L.H. se apresuró a servir tres vasos de vino. Tocando la mejilla de M.Pascal, dio una copa.

–     Lamento que no sea tu copita de rosas madame, – Y me entregó la copa de vino.

–     ¡Celebremos todos! ¡hemos triunfado! ¡ por Macbeth!

–     Sante! Sante!- ¡por Macbeth!- Dijimos todos, y bebimos.

–     !Sante! dijo M.Pascal y levantó su copa de nuevo y dijo: por  !Laurence un actor pulcro, el cual su unico destino será la actuación ha sido siempre asi! !

–     Sante! Dijimos todos! Y M.Pascal tomó mi mano sonriendo y guiñando un ojo.

Asi tras un ratito de jubilo Ms.Pascal, besó la mejilla de Laurence, le dijo unas palabras las cuales Laurence recibió, con el pecho abierto de jubilo ya que se sentía satisfecho con su actuación.

Detallé intensamente que esa noche él estaba pausado y más interesado en todo comentario y palabras de su tutor y mentor más desviaba la mirada unos segundos buscando la mía y luego volvía a él.

Yo estaba desconcertada. – ¡Alegrísima por su éxito pero y enfurecida por sus besos con otra mujer!

<¡lagarto maltrecho!> –pensé para mis adentros.

–     Aller! Aller! A la taberna!! Iremos a celebrar! –rompió M.Pascal animadísimo, mas denme unos minutos quiero ir a bucar yo mismo a Dan, Mike y Pierre  iremos juntos todos.

–     Oh Please Monsieur, -dijo Laurence tocando su hombro, everybody must  join us.

Cuando M.Pascal estaba abriendo la puerta, me dispuse a irme detrás de él. Me levanté de la sillita y sacudí mi vestido en señal de partir.

M.Pascal se dio cuenta que me marchaba con él mas miro a L.H. y luego me espero para irnos.

– Dankha- dijo. L.H. colocando su copa en la mesita.

– Monsieur- dije. Con serenidad fingida.

– ¿Podrías ayudarme con los interminables botones de este traje, necesito desbotonar todo esto, ¿te importaría?- haciendo señales con sus manos en dirección a su vestido de Macbeth.

M.Pascal, apuró su paso y salió por la puerta sin dejar mas tiempo.

– Mais Oui Monsieur,- Dije seriamente y sin mostrar entusiasmo.

Buscó las tijeras para que yo cortara los hilos de los botones y cuando comencé mi tarea, me abrazo fuertemente y me vi en desventaja en cualquier modo posible.

–     Dankha estoy temblando, he perdido la cordura de la alegría ¡que noche tan magnifica! Y besó mis mejillas. ¡Oh Dankha que bienestar que viene con todo esto!

–     Yo devolví su abrazo, pues la parte que estaba alegrísima por el seguía viva.

–     ¡Ha sido perfecto, impecable! , la gente te adora ¡fue fabuloso!, Has hecho feliz a muchos hoy.- Dije.

–     Cuando estoy en una obra me pierdo yo mismo, y se libera cada parte de mi ser esto es magnifico estoy profundamente metido en la obra y no sucede mas nada.- me dijo con una voz de encanto.

–     Estoy, estoy muy feliz que así sea.

–     Déjame desabotonarte, creo que alguien te espera.

–     ¿Ya tan pronto te cansaste de mis besos y de mis palabras?- me dijo entre una pequeñísima sonrisa retorcida.

–     No soy yo quien tenia compañía- le dije, separando su cuerpo del mio con cuidado y tomando de nuevo las tijeras.

–     ¡Yo no la he llamado, ella ha venido sola!  -Dijo, tomando mi cara con sus dedos.

–     ¿Y tu silencio? Inquirí.- ¿Por tres días?

Me quito las tijeras de las manos, miró el espejo para ver la puerta, ya que estabamos reclinados sobre esa mesa de maquillaje. Se alejó lo suficiente para pasar el cerrojo, así quedamos allí encerrados.

Llegó hasta mi y quedamos cara a cara, me faltaba el aliento ya, sus ojos derribaban mi muro de furia, me besó lentamente los labios, yo moví un poco mi cabeza hacia atrás en señal de que quería aunque sea alguna palabra o un gesto de explicación.

Me sujetó así, mas fuerte contra el, me apretó y nariz con nariz y con voz enérgica me dijo: – ella ya estaba aquí cuando llegué yo, quitándose el vestido y le pedí cortésmente que esperara afuera que tenia que recuperar aún el aliento, me dijo que no quería irse y se me abalanzo encima, llenándome de besos insípidos. No podía hacerle una descortesía quien sabe que lengua tendria que acallar despues, dejé que me besará, cuando se sintió satisfecha, le dije: Madame arréglese el vestido, otras visitas vendrán por mí enseguida y no podría complacerla yo como usted ansia me hundiría  en tan poca satisfacción, la madame río descaradamente y se apresuró a quitarme en corbatín y tomarme del cabello. Quité sus manos de mí con desprecio y  me ubique sentado en una silla a modo de distancia. Y allí llegaron ustedes.

–     ¡Diablo embaucador!..

–     ¡Hada Maléfica!..

–     Te creo sólo porque sé que no acostumbras mentir, ¿y tu ausencia?

Besándome los labios con beso rápido me dijo:

–     No puedo trabajar mientras sé que estas cerca Hada o mientras este mirándote,  pues ya te explique que causas en mi  perturbacion- y prosiguió en voz más tenue- tenia que preparar a Macbeth eso necesita de concentración y tranquilidad fue solo eso.

–      No quiero no poder verte, no puedo ya.

–     No quiero tampoco ignorarte más Dankha empiezo a sentir que esta parte de mi vida me esta llevando a la tranquilidad. Bésame Hada. Solo tú.

Nos besamos apasionadamente, deshizo su corbata y luego desató las trenzas de mi vestido, respire su aroma de bruma del mar, y mi corazón latía con gran satisfacción por sus palabras perfectas y sutiles.

–     Déjame tocarte Hada, tres días de demencia….

Así dejé que rodara mi vestido entre sus dedos hasta el suelo y el pequeño camerino se inundo de calor, cayendo al suelo pequeñas bolsitas de maquillaje y adornitos, se escuchaba la fiesta y la algarabía del pasillo, pero estábamos encerrados, condenando nuestras almas a la pasión infinita que desprendía cada una de ellas.

Pude ver como fueron apareciendo en el aire pequeñas nubes de diminutos polvos  de colores, volviendo el pequeño sitio mas encantador aún, asi flotaron por el aire a  la luz de las velas y éstas los dejaba  ver como una escarcha pequeñisma, que al pasar por el humo de las velas se fundian y quemaban… miré sus ojos  y el tambien los estaba viendo… rió y seguimos beso a beso en nuestro apasionado encuentro, sentí sus manos abrazando mi cuerpo pero los botones de su traje presionaban mi piel, sentía su sudor correr por mi rostro, así estuvimos hasta que se calmo la marea y llegamos a la orilla, entre abrazos y besos tenues.

–     Tu ausencia me desajusta Heathcliff….

–     Mi enemigo devora mi carne y le rindo tributo en este instante, estar así, en este estado es mas de lo puedo Cheri. Pero ya lo sabes tú también. (esa fue la primera vez que me llamó Cheri)…

Comenzó a arreglar mi vestido, amarró mis lazos, sacudió suavemente mis encajes, sopló mi cara y levantamos la mitad de su traje de Macbeth del piso, corté sus botones al fin y fue por otro traje al fondo del camerino, tomé este tiempo para peinarme y volverme presentable ante los demás. Listos los dos nos dispusimos a salir.

–     Madame, dijo en una cortesía.

–     Monsieur, dije tomando su mano y saliendo con él al festejo. Donde nos esperara M.Pascal y los demás iríamos entonces a la taberna con Lio.

Para la celebración en la taberna lo recibieron con aplausos y silbidos y para sorpresa mía, no soltó mi mano, yo cuando encontré la ocasión oportuna lo solté solo para aplaudirle y que viera que festejaba con tanta alegría como todos en tan especial y merecido éxito.

La noche pasó como ninguna otra, todos en una constante alegría, L.H. pasaba de una mano a otra, todos con halagos y cándidas palabras, M.Pascal estaba con él, respaldando a su pupilo con tal orgullo de padre. Yo los veía desde la sillita con Lio, me complacía que después de tanto tiempo se respirara una tranquilidad casi perfecta.

–     Lo quiero, <dije para mis adentros> su don bueno y su don malo, su dualidad es irresistible. Lo quiero, me siento rendida, no sé que precios habrán en adelante. Sé que lo que estoy haciendo es bueno y es malo, bueno para ambos y malo para mí en cualquier caso en que mi corazón se vea destruido por segunda vez. “Rendirse ante el corazón es un arte que solo un noble y valiente puede hacer”

Al comenzar la música con los alegres violines L.H. buscó mi mano y alegremente bailamos, reímos, tomamos vino y hablamos generosamente, las barricadas en este momento habían cedido, el acuerdo de paz estaba establecido, no habría muertos en batallas ni héroes caídos. Solo se encontraban juntos y amorosos la bruma del mar y la negra noche.

abril 13, 2012

Capitulo X Un Duelo

por thesecretwriteraboutyou

Laurence H. y su hada malefica Dankha

L.H:

 

Así que Laurence, te daré un vestigio donde puedas entender que no solo eres el unico dueño del incendio aqui! No solo tu tienes infiernos y demonios que rondan tu vida, yo tengo los míos propios, soy de carne y hueso no lo ves? Y he batallado incansable para no ahogarme a dos metros de la orilla.

Que haria en este caso para remediar tales males que agobian tus pensamientos con mi rostro ? No puedo retarte a un duelo, lamentablemente tendría desventaja. Déjame saber si lo considerarías como algun tipo de remedio…. y fijarias la hora?

Concluyes actos que  solo no han empezado, sino que quizás ni se lleves a cabo.

No puedo atender una guerra mas, no puedo. He lidiado con maldiciones y delirios, locuras y mas maldiciones toda mi vida, esta no puede ser una mas. No lo consentiré.

Veo que hay piedad en tus palabras anoche en la taberna y yo tengo mas piedad para ti inclusive, pero tendrás tu piedad para mi en el trascurrir del tiempo?

Yo no hablo de que entreguemos el corazón, a mi también me robaron y despojaron con todas las maneras posibles,  si es que fue tu caso tambien y sin embargo, sólo esta vez estoy dejando que sean tus palabras que sentencien nuestros encuentros.

Termínalos o muestra gallardía.  No te aproveches de un héroe caído en batalla.

No puedo negar que dejo llevarme por mis instintos y que de alguna manera ¿Quién se encuentra dos veces en Marsella?. Mi querer hacia ti, no significa en este momento que tenga profundos cimientos, no.

 Es solo una gran nostalgia si no estas, y un deseo intenso de verte, poder tener acceso a tus días y saber como luces al rayo de la mañana, porque los reyes en su reino también necesitan alguien en quien confiar.

En nuestro caso, te ofrezco una tregua, de tu vida y la mía, sin preguntas, ni respuestas, ni reproches, solo vivir lo que hay que vivir, la posesión es inevitable pero es cómoda cuando el otro también esta de acuerdo y esta nace a medida que el vinculo es mas fuerte, cuando no es forzada es llevadera.

Si siempre vas a escapar de mí y dejarme sentada sola con remordimientos o con frases a medio decir, entonces no vengas hasta mí. Tendrás que pensar que te hace mejor si encerrarte en tus tormentos y morir día a día, o llamar a mi puerta cada vez para que seas atendido. Sentir y pensar son cosas muy diferentes. “Destino” es muy diferente a “hoy”. ¿ En cual habitas tú?

En este momento no pienso ni mucho menos buscar un matrimonio, es satisfacer una pequeña y nueva necesidad. Si tu guerra es tu destino, entonces pagaras precios que ignoramos, pero cada quien ha de llevar su propia cruz, ¿Por qué nos inclinamos en colgar la soga a nuestro cuello con nuestras propias manos a causa de aquellos infelices que quieren nuestra destrucción? Perdemos un tiempo valioso en derramar  nuestra propia sangre ante sus inmorales acciones.

Te quiero ahora Heathcliff, esta dicho.

Hay cambios que se pueden hacer con solo girar la manija de un reloj, no tienes que mutilarte la cabeza con una respuesta para mi, tomate tú tiempo. Los que se quieren cuando hay distancia se aprecian más, es un espacio para saber que lugar tiene el otro. Y qué se siente entonces en definitivo.

Si vienes a mi, tendrás que venir con bandera blanca. Pacto de no agresión. Hallarás tus fantasmas a tiempo, saldrán a pedirte cuentas pero si te siguen atormentando entonces hoy, solo tengo unas frases para ti como ultimo esfuerzo por conservarte:

“Inglaterra no es Marsella” “si arrastras todavía el grillete de un pasado sentirás el dolor que no te deja moverte, mas el grillete ya no existe” “El pasado no es ahora aunque lo sientas en el corazón y lo veas en la mente, has de saber que son como las estrellas, algunas por ejemplo todavía dan su luz a la tierra pero en realidad ya no existen se extinguieron solo vemos un reflejo de lo que fue.”

Elige siempre,

Tengo mis manos al frente en motivo de desarme, si vienes hasta mi sabrás que no serás ni sentenciado, ni humillado, ni desangrado. Espero en reciproco criterio lo mismo de ti.

 

Dankha Fiennes.

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Hada:

Ya no se si llamarte así después de tan retadoras palabras..

Me has dejado otra vez sin aliento, de un modo diferente…claro! un poco más perverso diría yo. ¡Que deleite! ¡No puedo esperar hasta el duelo!

Veo que despiadadamente rondamos los mismos senderos empinados, enlodados y quebrantados en la vida.

¿He leído bien? Y cito: “No te aproveches de un Heroe caído en Batalla” bueno! Que respuesta podría yo dar a eso, veo que tienes agallas, y el nombre de Hada se desvanece así como la imagen proyectada en mi mente de nuestras apasionadas noches perturbando el sueño de una desvalida doncella, ¡borraré eso de mi mente al instante!,  ya que dentro de tu vestido se encuentran tambien esos pensamientos de plomo y ese temple irresistible. ¡El diablo me ha de llevar en este instante Dankha!, ¡si es que eres todo un dilema, un ensayo y un componente completo!

Ahora entiendo porque eres la mano derecha de Pascal.. ¡Vaya Marsella, si que se ha vuelto el sitio mas encantado, mis labios no se han engañado esta vez, se han posado en un sitio perfecto.

Tienes  razón en cuidarte, yo siempre he sido siniestro, un tanto más que prudente.

Quería esa mañana robarte en el Veux-Port, aquella de la llegada desde Liverpool, desde entonces he progresado un poco más en aquello de la superstición aunque para mí se hace natural,  quería contemplarte yo solo en una habitación oscura y cerrada, no había visto a nadie como tú antes en Inglaterra, eres muy blanca y me pareció que pudiste ser un hada del prado cercano a casa. Pensé que  podía inspeccionarte con el fin de encontrar donde guardabas las alas, pensé que me pudiste haber seguido desde el paramo aquella noche que abandoné a los míos. Esa misma noche volví a recordar tu cara y tus ojos en la taberna con los marínenos, y me reclame a mi mismo por no haber ejecutado mis deseos ese mismo día.

No te asustes, no sabia exactamente porqué, pero no sabia si quería degollarte o quería hundirme dentro de tu vestido, y respirar tu aroma cordial de manzanas y perderme en la petición de un olvido infinito, no es eso lo que hacen las Hadas?

Lo siento.

Un pacto de no agresión pides, y yo solo me dejo arrastrar por el deseo infame de poseerte. De tocar tu vestido y besar tus labios. En este caso pensé que seria más fácil, al principio cuando comenzaste a mirarme, entendí que era lo que te proponías y entonces me comporté como todo un inescrupuloso entendedor, pensé que eras tan distraída y vacía como las que he conocido en la taberna , mujeres quizás sin valía, yo no tenia que hablarles, todas venían a mi ante cualquier descuido. Lo que hacían era envenenar mi alma, sus susurros mediocres y ligerezas alimentan mi ira y mi desprecio. A las mujeres tontas se me da por besarlas y despreciarlas, son para mí un tapón para el desagüe, mas es agua que no corre a ningún lado.  Pero tú, tienes un descarado hechizo, ¡que ha maltrecho mi cordura y ha despertado cierto grado de desesperación!, cordialmente te estoy diciendo que al probar tus labios esa primera noche, cuando te perseguí para pagar la deuda que tu habías provocado hace ya tantos días, no pude evitar sentirme arrodillado ante tus embrujos, he experimentado, una ansiedad nefasta para mi cordura desde esa noche. Es algo diferente ahora que ya se que no eres literalmente un Hada. Tú estas a salvo. No voy a apaliarte en ningún sentido, he de respetar la mas preciada perla, “nuestra semejanza”, a la final te pareces a mi, quizás estés tan atormentada como yo, no te aflijas es solo un decir. Has generado en mí de aquí en adelante  tal admiración que será imposible seguir huyendo de otra representación mía, pero en otra versión, femenina para ser preciso. Cuidado con lo de gallardo, no te gustaría andar en aguas rocosas y esperar mi mano en clemencia, es solo un punto que espero que entiendas desde ya. Ningún juego de palabras así ha de existir en adelante.

Date por advertida que, una vez amé y fui traicionado por mi propia carne, esa traición cada vez que la recuerdo me hace escupir el piso y maldecir los siete mares y todas la religiones, han cavado así hondas cuencas en mis propias raíces y estas  fueron arrancadas a carne viva, la vida misma la perdí esa noche al dejar mis senderos, perdí todo Dankha, dignidad, juicio, techo y amigos, todo en una misma noche.

 ¿Me pregunto si el duelo podria ser a muerte? ¿Podré yo levantar un arma contra ti, despues de esto? Interesante propuesta. Pues no me cabe duda que tu si lo harias contra mi. – hada maléfica-

 Laurence

abril 12, 2012

Capitulo IX Confesión

por thesecretwriteraboutyou

Taberna del Teatro

Esa tarde Ms. Pascal y yo camínanos en el Veux-Port, el sostenía mi brazo, y me había puesto un pequeño sombrero con velo, ya que no había tanto sol, mas bien un ocaso caminamos, hablando de todo un poco sin rumbo especifico.

–     Y esa es Dankha la razón por la cual decidí que entregaría mi vida al teatro si mas remedio, nunca tuve hijos, nunca ansié tenerlos pero al pasar los años y volverme viejo como ahora, veo a cada uno de mis pupilos como hijos, eso si, siempre tengo mis preferencias, por ejemplo estas tu, que eres mas que bella y fuerte. Y esta Laurence a quien quiero con el alma, ningún padre pudo tener un hijo más fiel.

–     Sé que Laurence es especial, es una persona, poco común, – conteste a Ms. Pascal. – Pero sé que es digno de afecto, ya que es muy reservado, y no se nada de su pasado. – agregué.

–     Laurence tiene secretos, Dankha, su vida es un misterio, una vez me hablo de su familia y de algunos infiernos que tuvo que pasar por Inglaterra. Sé que les ha abandonado y quedo hecho una pena.- nos detuvimos en la acera y me miró fijamente- es por eso que he querido tener esta charla contigo esta noche Dankha.

Yo contuve el aire, y mi corazón latía con tanta premura que solo pude pronunciar un susurro:

–     He de escucharle

–     Bien, Dankha he visto a Laurence como te mira como interrumpe sus ensayos y se marcha, cosa que no hacia nunca, lo he notado, en esas oportunidades estas justo tú sentada en las butacas de la audiencia, muy cerca del escenario, y no me cabe duda que es por ti. Yo no quiero entrometerme en sus vidas ni en las
cosas del amor si este fuera el caso, de antemano te digo que si tiene buenas intenciones tendrá mi bendición, ya ves soy un viejo y no me atribuyo ser participe de la sociedad, la verdad es que soy más mundano que cristiano, lo único que quiero es que pongas atención, Laurence a sufrido mucho, es muy noble y si le tratas bien y con respeto él te paga de la misma forma, no expresa sus sentimientos con facilidad, mas bien es un poco tosco en eso, como ya sabrás es muy inteligente, y tiene ambición desmedida, cada franco que gana, lo guarda como si debiera construir un castillo con eso, o debiera erguir una estatua para el mismo. Cuidado, no es solo su arte el teatro por el teatro, cada representación he ha hecho lleva una parte de realidad en ella,  a él le consume una llama inextinguible de dolor y amargura que yo no puedo comentarte al respecto, poco a poco se ha aliviado, la rabia y aquel  desconsuelo cuando le conocí y por fortuna se han casi extinguido, pero estaré errado si me doy por vencido, quizás sea como un león dormido. Has de cuidarte tú, y cuidarlo a él, si es el caso en el que él podría entregarte tu corazón. No quiero que mis hijos salgan mal heridos, (por que los veo como mis hijos Dankha), sé que están jóvenes, y el teatro es nuestro hogar y hay muchas libertades y privilegios que ya otros no gozan, este es nuestro gran momento.

–     Prométeme Dankha que serás cuidadosa con el y contigo, el amor es un doble filo, por un lado néctar y por el otro la daga eso es inevitable. Ahh..Petite que viejo y reflexivo me he vuelto. Consejos que ojala yo mismo me hubiera dado, Cheri, pero nada en particular.

Acarició mi mejilla, lo bese con emoción y seguimos caminando. Me sentía aliviada, renovada y liberada ya pascal quizás sabia de nuestros encuentros secretos y estaba complacido, que más podía pedir yo, en cierta parte tenia esa libertad de decidir que hacer con el y nuevas luces de como tratarlo.

-Ms. Pascal, Gracias por sus bellas palabras, estoy tan conmovida, la verdad es que nunca conocí nadie tan educado, valiente y generoso como usted Ms. me siento muy conmovida y bendecida en encontrarme dentro de sus más allegados colaboradores, y recibir ese trato de familia, hasta de hija. –Lo bese en la mejilla por segunda vez- y nos fundimos en cálidos suspiros y disfrutamos de nuestra compañía el resto de la tarde.

*******

Luego a las ocho de la noche, con energías recargadas,  reposada y decidida, bajé a encarar un encuentro con mi nuevo “enamorado”. Llegue a la taberna, con un traje sencillo, y con aspecto relajado.

–     !Mon Dieu Miss Dankha! So all my wishes came true- me dijo Laurence a penas me senté.

–     Monsieur,- le dije cuando me atreví a mirarle.

Tenia su pañoleta blanca de corbatín ligeramente desarreglada, su cabello con una pequeña cola de caballo que casi le recogía un poco o casi nada el cabello, me miró con sorpresa, sus ojos perfectos notaban cierta timidez, quizás por verse un poco desprovisto de mascaras a causa del vino.

–     Así que de paseo por el Veux-Port, bueno es un sitio agradable para los que quieren huir y dejar a  las victimas de su encantamiento- dijo tratando de ocultar el efecto suavizador  y romántico que causa el vino.

–     Monsieur, me halaga al saberme esperada , de ninguna manera podría yo huir de ……- ya no pude continuar delatándome- por lo menos necesitaba tener un vaso de vino que me diera el animo que él se dio antes.

–     Lio, Monsieur.-le llamé.

–     Madame, que belleza de noche, ha llegado usted- dijo Lio que se reincorporaba hacia este lado de la barra-

–      What can i do for you Madame, -preguntó mientras pasaba su mirada de Laurence a mi y viceversa.

Pero no tuve tiempo de hablar, Laurence le hizo un gesto con el dedo, el cual hizo acercarse a Lio con velocidad.

–     ¿Le das a la Madame en su copita de rosas el mismo vino que bebo, Por favor my lord?

Mas sorprendida que nunca, los mire a los dos y dije para cada uno- Merci Monsieur.

–     Me decía Madame, que…¿que cosa me decía usted?

Bebí de un sorbo media copa, por no beberla entera y ser presa de algún mal gesto de cualquiera que pudiera estar mirándome. El me miró y no contuvo la risa, la cual mostró un poco sus filosos y bellos dientes.

– En realidad Laurence, tu has escrito en esas notas cosas que te suceden por mi, pues lo mismo me sucede a mi.- y continué- te quiero en silencio, te he querido en silencio desde el primer día que te vi en el muelle del Veux-Port años atrás, se cual es tu nombre real, se de donde lo obtuviste y ya hace tiempo largo que algo me une a ti pero yo misma no entiendo porqué? ni cómo?.- bebí el fondo de la copa e hice un gesto a Lio, educadamente con la mano, llamándolo por otra ración.

– Es mi nombre entonces lo que conoces ya, quién soy entonces, una parte de la realidad de quien soy la tienes tu en tu memoria desde aquella mañana. -Dijo mirándome con una media sonrisa más bien entre sorpresa y sinceridad, y continuó:

–  Pues te dirè un secreto, en ese caso, yo he dejado mi nombre atrás, no por no quererlo, y no porque me importe usarlo, resonaría tal en otros oídos en Inglaterra que sé que aturdiría a mis enemigos. – Apartando algunos mechones de cabello de su cara- continúo, – es que Dankha, será posible que en el mundo tanto  importen esas cosas, no puedo obtener una visión clara de las personas y las mujeres que estén cuestionando  “Nombres” o codiciando “Nombres de maridos necios o aburridos” ¿es que es todo por un nombre? O ¿en que me equivoco Dankha?, explícame porque yo no lo sé, -sorbió más vino y dijo: – te quiero, has dicho, ¿es una respuesta posible? ¿Es lo que sientes tú, Hada?

Ya llena mi copa por Lio, di otro sorbo, luego sentí como sus palabras quemaban mi corazón y pensaba que aquel sencillo y hermoso caballero se escapaba de mis manos, sus emociones y las mías estaban  años luz de diferencia, a pesar de haber tenido yo una torrencial vida, el parecía llevarme leguas de distancia y miles de infiernos contados y vividos. Llené de aire mis pulmones y respondí:

–     Sí, querer dije, lamento si no se hace oportuno, no es que para mi sea fácil abrigar sentimiento por las personas, la verdad he llevado algunas penurias que no me han dejado tan ciega. Pero sí, no me retracto, “Heatcliff” es así. Y en cuanto a los nombres, a mi no me importan en especial y además no sé que pueda significar eso para ti, veo que eso te importa, cada quien lidia con sus propios infiernos y fantasmas, no se cuales son los tuyos, no me has querido decir nada tuyo, ¿es acaso tu nombre  menos que el de otro? ¿es eso lo que te atormenta?, o ¿es acaso una deshonra tu nombre? ¿una herencia que alguien maldijo?

Tras un silencio entre los dos, dijo:

–     ¡ Heatcliff,!…. Y rió suavemente- que tiempo sin escucharlo y me parece irreal que salga de tus labios Hada…. Me dejaste sin aliento…  Y trató de ocultar su mirada perdida y reflexiva.

–     Yo ….–dije y respiré para ganar fuerzas- yo nunca podría decirte una palabra que hiera tu estado de animo. Yo pudiera ser tambien tu amiga, y no quiero adentrarme en tus tormentos a menos de que tu me dejes de algún modo conocerlos…

Me miró pensativo, enarcó una ceja, miró la puerta, las velas, suspiró, y me dijo:

–     No voy a mentirte, sería la única promesa que podría cumplirte. No podría hacer otra cosa por ti. Mi destino esta jurado, no me aturdas con esas candidas palabras  Dankha..

Estiró su mano hacia mi y sus dedos rosaron los míos, me miró fijamente con petición en sus bellos ojos azules, yo lo contemple y cerré mis dedos con los suyos, y escuché detenidamente sus palabras.

–     Yo nunca quise esto Dankha, te has metido en la batalla del duelo privado que llevo entre mi corazón y mi memoria tú sin saberlo, verte Hada descontrola mis pensamientos, me temo que la mayoria son planes lejanos y sombrios, tu cuerpo es una luz que alumbra mi cueva particular de inundaciones y odio. Te has entrometido sin querer en mis cavilaciones de guerra personal de mis planes contra mis enemigos, y me debato entre tener pensamientos de calma para ti o seguir planeando  incendiar un pueblo entero….que será algun día sin duda.

Sin aliento lo miré fijamente, el latido de mi corazón me aturdía en los oidos, sus ojos me estrangulaban y cavaban cada vez más hondo, estaba hipnotizada  y sus palabras sonaban como campanas en mi cabeza. ¡don! ¡don! ¡don!

–     Quédate- le dije despacio, a penas en murmullo-conmigo….. siempre.

Me miró conmovido, me sonrió con cierta timidez, – se sintió descubierto por los efectos del vino y no le gustó mucho tener que hablarme desde su interior , lo vi celoso de sus secretos ya  compartidos- se levantó de la silla, y lo tomé del brazo y con mi mirada  pregunté porque se iba. Me dijo:

–     Me estoy volviendo loco Dankha en este momento no puedo hablar más, tomó su abrigo, hizó señas a Lio con dos dedos y se marchó.

Esa noche mi corazón estaba mal trecho, sabía que tenia una victoria, pero se veía que el precio que pagaba él era muy alto, lo consumía un cariño que no quería sentir, otra lucha dentro de sus luchas, sentí piedad por el, y mas amor, recordé sus ojos dos dragones que esconden secretos y quizas su dolor era mas profundo que el mar entero, yo no lo sabía, dolor, amor. “Morir, Dormir” –Hamlet.

abril 6, 2012

Capitulo VIII Noticias

por thesecretwriteraboutyou

Dankha trabajando, ahora desde la salita de Ms. Pascal

Capitulo VII

Genova , marzo 178…..

Alexandra:

Te escribo estas líneas, ya ves que mi estado es tal que no recuerdo ni la fecha ni el año ni el día de la semana en que vivo… Ésta procesión que se ha convertido mi vida ha tomando gran parte de mis cabales, me siento como un alma en pena, Makalle me ha traído a Italia, por segunda vez en un año, pero ésta vez aquí me ha dejado.

Al despedirse de Ricardo le ha dado un abrazo usando estas palabras “see you in th next life” y yo digo para mis adentros, la próxima vida ¡sobre mi cadáver me encuentro con semejante cobarde! ¡Indigno! Pues aquí me ha dejado con una promesa tácita de nunca más volver, mas razones no me dio, peleas no existieron jamás, no se quien de los dos es mas alma en pena, me inclino hacia él por no vivir su propia vida y ser un títere sin pensamientos propios, es como un niño Alexandra, que mal he fijado mi vista y mis pensamientos en él! Nefasto día! Para continuar con los cuentos lúgubres a pesar de vivir lado a lado, jamás dirigió una palabra a su abuela, mas bien pienso que era como un  soldado ordenado por un ejercito, y es allí donde empezaron mis penas: su familia al pasar el tiempo  empezaron a mirarme como una extranjera de menor categoría, para los días mas cercanos ha llegado una invitación a un matrimonio la cual traía una hermosa galleta perfectamente pegada a modo de distinguido adorno, ésta estaba dirigida a:

Makalle James & Dankha Fiennes

Nos sumergimos en una inmensa alegría, y casi un festejo interno de alegría, porque su hermana ya bastante pasada en años se casaba. El único gran detalle fue que el lugar de la boda lo guardaron secretamente. Cuando ya se aproximó la fecha, Makalle se puso como loco, porque les perdió la pista a su entera familia, se habían retirado ese fin de semana para celebrar la boda dejándonos fuera del festejo. Rompió en lagrimas de pura congoja y desesperación, yo traté de consolarlo lo mas que pude, pero le costó mucho recomponerse, pues no halló ningún explicación para tal desplante. A la mañana siguiente ha llegado una carta citándolo para una reunión familiar, a petición de su hermana, partió enseguida muy confundido, rencoroso y adolorido a su encuentro.

A su regreso, llego tan cambiado que parecía otro, una alma en pena entró por esa puerta, aquella puerta que una vez me recibió, pude leer en su rostro una mezcla de tantas cosas, culpa, dolor, desprecio, resignación, es tan infame que no pudo disimular, sus ojos que me miraban con desprecio nuevo, recién nacido. Supe que se había vuelto contra mí o lo habían vuelto contra mí, da lo mismo, si es que eso se puede ser una elección, ¿es que hay gente que se traiciona a si misma? Damn all of them, I don’t need a thing from them and now even want it.

Así esa mañana el muy canalla vendió nuestro amor, vencieron su temor y su falta de agallas, con un aspecto infantil y fúnebre me indico que ninguna boda seria posible entre nosotros y que debía yo disponerme a organizar mi regreso a Rusia, el cual rechacé de todo plano y al instante, la verdad es que él nunca supo de todos los tormentos que me rodeaban en San Peter, yo nunca dirigí mis labios a tal fatal narración bajo su techo, mas le dejé claro que mi destino sería Italia, y que ningúna petición suya podría cambiarla, que yo partiría a penas él lo dispusiera, me retiré de su salita y no nos hablamos por varios días.

Así el paso la semana entera ahogando sus penas en el alcohol, y yo tratando de no tomarlo en cuenta, aunque no sentía piedad por el, sentía que a partir de eso mi destino estaría marcado. ¿Puede un rayo del Dios Zeus, acabar con el destino de alguien asi?, ¿ cambiar la dirección de una vida para siempre? Zeus, ¡ha! Él no tiene nada que ver con esa gentuza, Zeus es demasiado divino para tan asqueroso rastreros. De una manera u otra siento que el camino que debería de haber andado para mi vida se ha roto para siempre, temo que mi futuro sea ahora en el limbo.

En cuanto me recupere iré a Marsella, tomaré lo que me han ofrecido, un papel de traductora en un nuevo y muy importante teatro, no me quedó nada, solo la libertad y he de usarla.

Alexandra estoy muy enferma, difícilmente me pasa bocado, palidezco solo con mirar las flores y las cosas que están vivas, un purgatorio seria mas placentero que lo que siento hoy. ¡El muy ingrato me ha besado en los labios al irse! I said now, Jesus have mercy of his soul, coz i can’t have any.

Mi Hermana ha encontrado una casa donde necesitan una Institutriz, estoy cumpliendo esa labor en la semana, la dueña es muy amable, Renza. Así reúno para ir a Marsella.

Te extraño.

D.

******

No se ya cuantos días han pasado que no veo su perfecto rostro, es un goteo ingrato y abrumador, Heathcliff, te he querido desde siempre, no te vayas no me dejes, porque pasa el tiempo…comienzo a llorar sin …

-Madame, disculpe la interrupción.

–     ¿Qué quieres Berthe?-respondí a penas con una voz.

–     Monsieur Pascal c`est ici

Tras un silencio eterno, Ms. Pascal entró en la estancia, viendo en semejante estado, cambio su expresión y se apuró a sentarse sobre la cama para secar mis lágrimas, pasándome su mano por la frente comenzó su relato:

–     Dankha Cheri, tienes que ser fuerte- dijo mirándome a los ojos con expresión compungida.

–     ¿Tiene noticias Ms. Pascal?

–     Por desgracia si tengo Cheri,- a modo de susurro dijo- y comenzaron a salir lagrimas de sus ojos.

Vi correr sus lágrimas y supe que no era nada bueno para mí, el hueco en mi pecho se extendió hasta mi estomago y pude escuchar un crujido al extenderse <crarrrrk> supe que yo misma no podría contener tanta congoja y aún menos unirme a la de él.  Así que el propio Dios me mando un túnel en el cual me recluí para poder escucharle y sobrevivir a lo que veía y en el túnel en mi mente sombrío me senté y me recosté de sus redondas paredes y me apoye para poder respirar.

–     Dankha se ha ido, a dejando Marsella, ha dejado el teatro, su vida aquí, nuestro nuevo Otelo, todo…

Tras una pausa y una larga respiración para recobrar el aliento continuó.

–     Lo han visto embarcase en un barco con dirección a Inglaterra, lo han visto en el Veux- Port. Mas no se dirigió a nadie con honradez, lo han visto sombrío, como un lobo Danhka, se ha comportado como un infeliz, ha dado algunas propinas por hacer lustrar sus botas y a maldecido su nombre y su historia, pidió dos copas de vino finisimo una la tiró al suelo deleitándose al ver la copa romperse en mil pedazos, la otra la bebió  de un solo sorbo, Pidió a una moza que le arreglara su corbatín blanco y  a ésta le dio unas monedas, así embarcó, supongo yo que  al verse con tanto dinero ganao en el teatro no ha provisto ni maletas ni nada, lo han visto salir con sombrero de tres puntas negro y un bastón pulidísimo con la cara de un león, enteramente de gala pues. Se ha ido Dankha se ha ido, así nos ha pagado ese diablo ingrato.

No pude mas que hundirme en la almohada y desde en el túnel negro, cada vez mas y mas lejos escuchaba las palabras de pascal. “se ha ido Dankha..barco..baston de león”…¿perdí la conciencia? Aquí estoy en éste abismo, no siento mi cuerpo me dejo ir….

–     Dankha, Dankha, ¡Ah madre mía se ha desmayado! ¡Berthe, Berthe! Trae agua ¡se nos ha desmayado la madame! Berthe!

****

He retomado mi rutina desde hace ya incontables semanas, mi pie ha sanado casi completamente, lo perritos estan sanos y les hemos encontrado ya nuevos dueños, solo sé que tanto tiempo ha pasado que ya no hablamos, de él, no se habla de él en el teatro.  Para esta fecha estoy comenzando a traducir  más volumen que antes . Paso las horas sentadas ahora en la salita privada de Ms. Pascal, pues tomar las mismas sillas de la audiencia llevan mis pensamientos por el camino santo de la penitencia, en instantes me lleno de recuerdos y ya no puedo concentrarme más, así que con cierta distancia me he recluido aquí, éste es mi nuevo lugar de trabajo, me he visto complacida al tener que lidiar con los recuerdos de mi asesino en vida, voy poniendo poco a poco a mi locura orden, ya no indago mas acerca de su partida, no he abierto el saco negro, no he tocado sus cosas, simplemente las ignoro. Es un rufián ¿Qué mas merece? Últimamente es una regla mía  solo permito para mi misma algunos recuerdos…quizás a manera de saber si de verdad existió o solo es una invención mía, pero los taciturnos silencios de Ms. Pascal, me dejan saber que el le extraña tanto como yo…

¿He contado  de  las notas que en la primera semana de nuestros encuentros nos escribimos?  ¡lagarto! ¡traidor! !asesino!

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Lunes

Dankha :

Estos nuevos encuentros en tu estancia, me han dejado sin aliento, afortunado soy de haber conocido tu virtud aquella la primera noche, cuando me envolviste como un Hada. Hace dos noches en nuestro segundo encuentro, tu aliento de flores borró solo por un instante todos mis pensamientos , como si hubiera sido acurrucado de nuevo un solo instante. Dankha perdóname por esto.

Pero es que soy un vampiro, tomando tu rostro para devorarlo y nutrirme. No me conoces en nada, Dankha, no quiero aplastar tus emociones como a una nuez. no lo mereces.

 ¿Que vamos hacer?

Laurence.

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Lunes

L.H.:

Tus delirios me confunden, no podré soportarlo con inteligencia. Renuncia a todo lo que pasa por tu mente, no voy a reclamarte, si me ves como un Hada, tu secreto esta seguro conmigo. ¿Qué vamos hacer? Pues ni yo misma sé. No quieras por favor dejar viva mi ilusion si tu tampoco la tienes.

No se si esperarte entonces…

D.F.

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Martes

D.F.

Estoy hecho una tormenta, !dime que es lo sucede Dankha es que tienes alguna respuesta!. No me puedo resistir a ti, ¿ que hechizos o conjuros has practicado en mi? es todo lo puedo deducir. Sera esta una aventura de placer si tu lo quieres asi.

L.H.

p.d. no quise anoche entrar como un ladrón a  tu puerta…asi..tan tarde….yo mismo no quise….no lo pude evitar.

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Viernes

L.H.

No vengas, estaré en el Veux-Port, fue cosa de Ms. Pascal.

Lo siento.

Veo que mejor que las palabras en el momento, te sienta la escritura. Ya que desaparezcas sin decir mucho se hace bastante desagradable.

Miss. Feinnes.

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Viernes

D.F.

Bien, ¿entonces no podre verte? Encuéntrame en la taberna si es que puedes, Dankha. No puedo ser tan caballero como crees, soy algo un poco mas oscuro que eso.

¿no quieres verme más? ¿Es por eso que sales?

L.H.

p.d. discúlpame otra vez, mi intensión no fue irme así y causarte otra apariencia, prefiero irme que quedarme en silencio, no es cosa facil para mi estos dias ordenar mis ideas.

Beberè calmara mi agitacion.¿ MISS FIENNES?

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abril 3, 2012

Capitulo VII Sounds Mysterious

por thesecretwriteraboutyou
Ralph Finnes

Ralph Finnes as Laurence

Nota del Autor:

Este capítulo ésta inspirado en una cancion de Budha Bar :

Rollercone – Daydreaming : aqui se activa la cancion automaticamnte:  http://bit.ly/HLugYi

Este es el link de la cancion en video: http://bit.ly/aeZHLA

Rollercone – Daydreaming

So tell me now about yourself

 Well there’s noting to tell

 That sounds mysterious

I don’t mean to sound that way

 You seem like a man with a lot of experience

 Do I?

 Yes, …

 Somehow i’m very fuckable, deep

 What time is it?

 It’s almost morning

 I’m glad you stayed

 It’s true that you’ve never told a lie?

No I’ve told many lies

Why?

Because I thought it would make things easier

 And it didn’t?

No, they just made things worse

Free now from oppression,  Free me now from oppression

I think it’s very interesting, when people do and when they do something that they love,  because when you do something that you love no matter what it is and you do something that you love, You do it well and…

 ahh when you do something love then you love to finnish just full and do complete and just full, I think ‘cause then you know what there is not too much, no there is not too much its .. pointless…

Por donde va el camino? y es el camino de mi vida y es el camino de mis sueños por donde va el camino? y es el camino de mi vida y es el camino de mis sueños.
Siguiendo lo que siento, siguiendo lo que siento, que la luz me acompañe, por donde va el camino? y el camino de mis sueño,s por donde va el camino?

y es el camino de mi vida y es el camino de mis sueños, siguiendo lo que siento siguiendo lo que siento, que la luz me acompañe…

After a while I’m gonna find All different kinds of trees: eucalyptus, japanese maples, mademoiselles, olive trees..
Instant, space, reservation, survival, evolution, logic, time, method,  beginning, reasons, perception, movement, elements, questions, systems,  approach, poetry, flaws, concrete, life goes on, realization, certitude, traveling, pathways, adaptation, stream..
Expression, revolution, harming, overcoming, response, complete, the  planet on this taurus, faith, oceans, still point, conflict, stones,  gifts, silence..

*********

Capitulo VII

… Cuando abrí los ojos, mi estancia se veía apenas alumbrada con un color violeta tan tenue, pestañeé y miré a mi acompañante con un profundo embelesamiento, <que contraste tan perfecto> fue mi primer pensamiento; cuencas azules me observaban acompañadas de una media sonrisa, le había hecho gracia llevar acabo su cometido. Reposaba  él  junto a mi, en mi cama, boca abajo con brazos entrecruzados para recostar su cabeza y contemplarme.

Inmediatamente mi cuerpo giró e imité la misma posición que él tenia, nos contemplamos por un rato, y alargué solo unos pocos centímetros mi mano hasta él, pero todavía sin tocarlo, no quería invadir cualquier espacio en que se sintiera comodo…

Mojé mis labios y por fin me atreví a hablarle despacio y casi en un susurro:

–     So tell me now about yourself …

-Well there’s nothing to tell – dijo dulcemente casi en murmullo.

-That sounds mysterious- repliqué.

-I don’t mean to sound that way..

-You seem like a man with a lot of experience…

-Do I?

-Yes, …

-Somehow i’m very fuckable, deep..

-¿What time is it? – Pregunté

-It’s almost morning …

-I’m glad you stayed, ¿It’s true that you’ve never told a lie? –pregunté recordando las palabras de Lio “es cruel, no dice mentiras”

-No I’ve told many lies…con casi imperceptible voz.

-Why? Seguí el hilo.

– Because I thought it would make things easier,

-And it didn’t?

-No, they just made things worse…

Y continuó ahora tocando un mechon de mi cabello rojo oscuro, pestañeó lentamente, y un semblante oscuro ocupó su expresión, tomó mi mano besó uno de mis dedos y continuó :

– Espero haber cumplido tus deseos, tu ciertamente sobre pasaste los mios.

Mi corazón dio un vuelco y al segundo conteste:

–     Quisiera darte lo que desees entonces.

Animado me dijo suavemente al oido…

-Free now from oppression.. ..Free me now from oppression,

Tragué saliva, e inquirí de nuevo a mi acompañante, para conocerlo lo más que pudiera en ese instante:

-¿Oppression? !theres no way that you feel such thing! you are kind of king here, you are most than beloved for this people- y el dijo:

-I think it’s very interesting when people do.  And when they do something that they love, because when you do something that you love no matter what it is, and you do something that you love. You do it well.

Enarqué una ceja y lo miré estupefacta por su inteligencia. Y con un gesto de manejar perfectamente la situación continúo con su voz tan tenue:

-And ahh, when you do something love, then you love to finnish just full and do complete and just full; I think ‘cause then you know what, there is not too much, no there is not too much, its .. pointless…

Luego del silencio solia podia pensar en qu queria que se quedara, que dificil son las situaciones, querer es un arma doble es “cielo e infierno ” …yo ya no quiero mas infiernos,…

<Por donde va el camino?, y es el camino de mi vida y es el camino de mis sueños ¿por donde va el camino? y es el camino de mi vida y es el camino de mis sueños, siguiendo lo que siento, siguiendo lo que siento que la luz me acompañe, por donde va el camino? y el camino de mis sueños, ¿por donde va el camino?  y es el camino de mi vida y es el camino de mis sueños, siguiendo lo que siento, siguiendo lo que siento que la luz me acompañe.

–     Dankha, dijo – y volví hacia su mirada, dejando colgados mis pensamientos a lo lejos en el techo.

A lo  único que le abro la puerta sin medida , esa  mi pensamiento constante de cobrar los precios en el lugar donde un dia habité….

No es un arreglo inmediato pero  con el tiempo sucederá ….. esta fijado por mi mismo  y una que otra maldicion…

…lo recuerdo a menudo, sombrío, gélido, verde o nevado las estaciones son muy miserables o muy nobles allí, las rocas, los arroyos, el olor de la madera y la vegetación, el camino de tierra, las nubes, el viento, lo veo todo en mi mente una y otra vez..

Tragó saliva, exhaló y en su idioma propio, dijo:

-After a while I’m gonna find all different kinds of trees: eucalyptus, japanese maples, mademoiselles, olive trees..

Tu me agobias ahora, quizas no era la idea ni tuya ni mia pero esto ha provocado que   miles de palabras vengan a  mi mente…..

<Instant, space, reservation, survival, evolution, logic, time, method, beginning, reasons, perception, movement, elements, questions, systems, approach, poetry, flaws, concrete, life goes on, realization, certitude, traveling, pathways, adaptation, stream.. >

… y se han repetido desde que probe tus labios:   <Expression, revolution, harming, overcoming, response, complete, the planet on this taurus, faith, oceans, still point, conflict, stones, gifts, silence..>

abril 2, 2012

Capitulo VI El Pasillo

por thesecretwriteraboutyou

Pasillo hasta las estancias

Capitulo VI

Entré en una de las salitas del teatro, al igual que en los pasillos de la casa contigua, las paredes y el piso están decorados en con el mismo estilo, terciopelo rojo oscuro, lámparas y velas, hacen juego en blanco y dorado, dos personas con vasos de vino en la mano al lado de una mesita, hablan en francés.

–     ¡Bon Jour Madame!, dijo uno de ellos, el pelirojo de cara largucha, de nariz peuqueña, pecoso y de ojos verdes con buen porte y fuerte, estaba  sentado en una silla con espaldar ovalado en rojo con bordes de pulida madera, que voz tan dulce, que ojos más dulces, que persona tan diferente.

–     Bon Jour- contesté con sorpresa y apenada por haber sido la causa de la interrupción.

La otra persona que conversaba con él, estaba parada justo delante de él, era alta de pelo largo negro, espalda cuadrada, llevaba el pelo recogido con un elegante pero discreto lazo negro, propio de la época, vestía camisa blanca, pantalones negros, medias hasta las rodillas, acorde a la moda de la época, se diaria que para nada descuidado pero tan poco con estilo elegantísimo.

Él volteo para mirar a quién se saludaba o quien había interrumpido su conversación. Diría que por las dos.

Su mirada  pareció fría al verme a lo que no dio muestras de mucha simpatía.

Mas para mi sin embargo, fue como si estallaran miles de vidrios por dentro, de pronto sentí desesperadas ganas de reírme, al  ver aquella cara que aún recordaba, un epsisodio inusual sin duda, mas me sentí absolutamente vulnerable y traté de ocultar mi timidez y ahora mi nueva personalidad de siervo herido que me ha quedado desde suiza.

–     Vaya han llovido Hadas esta mañana.- dijo éste- con voz bastante seca y distante.

No pude contestarle nada, mas mi sorpresa fue recordalo como en Veux-Port ahora el era diferente ….

–     Soy Lio.- dijo el otro, levantándose de la silla, y mostrándome con su mano la ventana, en señal de secundar las palabras de su amigo.

–     Ha llovido desde hace un mes….

–     Y  ha llovido a cantaros  desde entonces….- dijo el otro, – ése que ya yo sabia cual era su nombre, puesto que al instante víno a mi memoria otra vez la escena del Viex- Port, el mercadillo, el nenito, y el corte en el corazón que me llegó hasta las pupilas.

Se acerco a la ventana para continuar hablando, yo me comporte absolutamente tímida como si el fuera el dueño de la escena….

–     Has traído un poco de sol contigo- me dijo éste el de Veux-Port-

–       !Ha llovido el mes entero!  a penas hoy fue solo una diminuta llovizna, ¡Vaya que si hemos tenido buena lluvia!  Creo que ha salido un poco sol…quizás sea suerte….

–     El otro, colocó las manos en su cintura y dijo: – ¡Te esperábamos!, tras una pausa- él es Laurence, recuerdame por favor como Lio,

– ¿Como estas? Espero que te guste  lo que has visto, el teatro es muy grande, la verdad.

Me tomó de la mano, con ambas manos y me di cuenta que era una persona sumamente diferente a muchas, especial y absolutamente dulce.

–     Vamos,- continuó, y salimos de salita todos hasta la puerta.

No los vi más, Ms. Pascal entró en la salita, me tomó del brazo, y seguimos recorriendo el teatro.

Esa misma noche aceptando la invitación de todos aquellos protagonistas del teatro, me acerque hasta la elegante taberna de Louis, quien me recibió por segunda vez en el día, tan amorosamente.

–     Dankha! Cheri, y tomó una de mis manos, cerrándola con sus dos manos.

–     Monsieur Lio merci, le contesté derretida por su carisma.

–     ¡Venga un poco de vino para ti!

–     Gracias Lio- tomé en una copa plateada muy adornada con símbolos que parecían rosas.

–     ¡Te ves hermosa Dankha, ¡que bien te sienta Marcella, Petitte! .- dijo con tanta confianza que supe que seria mi eterno confidente, o por lo menos lo seria el tiempo que duraran nuestros destinos entrelazados.

Sin esperar que surgiera cualquier  tema menos importante para mí pregunté apurada por llenar mi vacio interior:

–     ¿Tu amigo, ése Laurance, no es de aquí verdad?

–     ¿Laurance?, él es actor, el mas famoso últimamente.

–     ¡Que suerte tenemos ¡ -entonces le dije-

–     Laurence, -te contaré-

Víno de Inglaterra, para trabajar como marinero, esos que construyen los barcos en el astillero, una tarde cuando estaban terminando de construir el escenario del teatro, se dieron cuenta de que faltaba más madera y los pliegues tenían algunos detalles que no lo embellecían lo suficiente, Ms. Pascal ordenó inmediatamente a los demás que se llegaran al astillero, el que está cerca del Veux-Port y  trajeran la madera y algunos otros carpinteros, ya que se disponía a despachar a estos, puesto que no quería que le prestaran mas servicio al teatro. Así se fueron Pierre y Mike esa mañana. Llegaron los carpinteros pero Ms.Pascal no lo notó, estaba tan atareado o mas que cualquier otro día.

Entonces fue cuando sucedió la riña:

–     ¿Tu que haces allí con esa madera?-dijo uno de los antiguos carpinteros.

–     ¡Pues hacemos lo que nos han pedido, reconstruimos el escenario.

–     Ese es nuestro trabajo, ¡vaya! ¡Que miserable de su parte y de su amigo al quitarnos el pan nuestro!

–     Nadie aquí ha venido a buscar problema, ¡Hable usted con Ms. Pascal, él nos ha llamado aquí, por él hemos venido! -contestó el nuevo carpintero mas su compañero ni se inmutó, no estaba atraído para nada por la situación, siguió  en su corte de la madera.

–     ¡Eso no lo puedo asegurar yo! –dijo mas alterado el despedido carpintero- ¡Mejor lárguense de aquí antes de que yo y mis hombres le mostremos lo que valen nuestros puños y se arme el primer espectáculo de la temporada!

–     Pues no nos iremos, y usted guarde la compostura, no es cosa de hombres pelear por trabajo.

–     ¡Ah pues ha resultado ser usted una damisela! ¡No me lo diga que me da tanta risa! ¿Cómo fue que dijo? “no es cosa de hombres pelear por trabajo”.

–     ¡Damisela por sus cuernos! ¡somos marineros!  ¡Váyase usted al mismísimo diablo! ¡Insolente! ¡Poca cosa!

–     ¡Poca cosa! ¡Maldito Idiota! y arrojó el vaso de vino hacia la madera con un tirón, salpicando al otro nuevo carpintero que ahora si prestó atención, y se levanto de su pose agachado en el piso trabajando los detalles.

Éste se levantó con dos zancadas, retiró el vaso de vino caído con un punta pie, empujó a su amigo detrás suyo, enfrentó a su oponente dándole un empujón y:

-¡Váyase al demonio usted viejo descarado!- Le dijo aproximándose a éste, quien quedó minimizado por tan enardecido y decido oponente, éste vería el demonio en sus perfectos ojos azules, más titubeo pero siguió adelante:

– ¡Lárguense de aquí, éste es nuestro trabajo, o le moleremos a palos!

– ¡A mi nadie me ordena, y de aquí sale su cadáver antes de tocarnos un pelo! ¡Te puedes ir al infierno! ¡Lárguense ustedes! ¡No son mas que borrachos incapaces! Y continúo haciéndose de una barra de madera:

– ¿Qué trabajo estaba a tu cuidado? –¡borracho!- ¿De que vivías? -en fiera voz hostigó al antiguo carpintero.

El otro no contesto de puro asombro.

Abalanzándose sobre el, continúo a punto de empezar una paliza:

–     ¡Llegarás a morir si no dices lo que debes! – Y volvió sus incandescentes ojos azules a su amigo y dijo:

–     ¡El hombre éste está claro que quiere darle largas al asunto! – ¡ya no habla!

¡Edipo! ¡Edipo Rey! ¡Bendita sea Sófocles! ¡Edipo Rey he oído! – Se escucharon unos gritos de histérica alegría, mezclado con admiración y emoción desmedida.

Ms. Pascal había presenciado las amenazas de uno de los carpinteros traídos de Viex-Port unas horas atrás.

La riña se detuvo en el instante.

Ms. Pascal exaltado, deshizo la escena, dirigió su mirada de arriba abajo al hombre que había recitado “tan hermosas y perfectas palabras para sus oídos”

¡Cálmense todos!- Exclamo para terminar la riña- ¡Usted Gerard! cobre lo que le corresponde y le doy gracias por sus servicios!

Tomó del brazo al mozo que la había fascinado y comenzó su nervioso interrogatorio y delirante monologo:

–     ¡Que perfección pura! Monseiur ha recitado perfectamente “Edipo Rey”,! Dios me ha escuchado!

–     ¿Cuál es su nombre? A lo que el otro en congoja por pura sorpresa le respondió:

–     Laurence, Laurence Earnshaw.

-¡Pues sea bienvenido! ¡Laurence Earnshaw! ¿Ha escuchado usted sobre la actuación, joven amigo?- así lo sacó de la escena olvidando el resto, escenario, madera, riña y demás pormenores.

Así fue que Pascal guardó a Laurence como su más preciado tesoro, fueron un tutor y un aprendiz inseparables, padre e hijo, confidente y escucha, amigos de copas y almas comprendidas a partir de ese instante. Pascal se aseguró de pulir su diamante en bruto, así que su primera tarea fue perfeccionar su lectura y dicción, tener a disposición todas las más famosas e importantes literaturas posibles, idiomas, principalmente francés e italiano, poesías, canto, proyección de escena, cultura general, y le aseguró una paga maravillosa, así Laurence se convirtió en todo un actor profesional, Pascal mismo pulió su postura, tono de voz y modales para que fuera el mas perfecto caballero de la actuación, y allí lo ves, ¡Hecho todo un gran exito y aclamado por todos aquí! mas él es una persona misteriosa, increíblemente desconfiada y celosa, sólo se da el gusto de hablarles a unos pocos, es muy reservado, yo diría que es una persona poco común, es a veces tan cruel que no dice mentiras, ¡como ninguna otra persona que conocí cheri!, !esa es la verdad! Pero es mi mejor amigo, eso es irremediable.

¡Vaya imagínate! ¡Que galán sombrío! –dije a Lio-Y reí de manera divertida al saber a que me refería yo misma.

A partir de ese día, decidida y confiada por mi belleza, me propuse robar su atención de cualquier manera, así que escogí las butacas del teatro como mi nuevo sitio de trabajo para traducir las los guiones que Ms. Pascal me asignara, en vista de que era el sitio donde sus ensayos se llevan a cabo diariamente.

Él comenzó intercambiar conmigo miradas cortas desde el escenario, era un movimiento rápido de ojo, a penas perceptible. Pero cada vez se tornaron mas frecuentes y solo con el tiempo se fueron volviendo más y más consistentes, podría decir que era como si nos entretuviéramos en una pausa en el trabajo para buscar la mirada del uno y el otro, sin objeto por su parte supongo, mas yo quería hacerme notar, mi pelo rojo oscuro, mi piel blanca y mis labios carmín, le podían ofrecer a el solitario caballero algún tipo de compañía o quizas compartir una pequeña charla, así era tal el efecto en mi que ya sus cortas miradas me producían.

Mirarnos intensa y secretamente tomó su tiempo, mas yo lo buscaba siempre con mis ojos  hasta que los de él entendieron mi propósito, creo que solo por simple milagro de los santos tomaron matices que recordare uno a uno desde principio a fin.

El cambio lo noté con la primera mirada de un ensayo en la tarde, traducía yo la Ilíada de Homero al francés,  levanté la mirada desprevenida hacia el escenario y busque sus ojos como de costumbre, pero esta vez para sorpresa mía, encontré que me miraban con una profunda CURIOSIDAD, intercambiamos la misma curiosa mirada por unos instantes, cada quien tratando de inspeccionar los pensamiento del otro si eso se pudiere, luego él pestañeo y desvió su mirada hacia compañeros actores y continuó hablandoles a ellos como si nada, volvió a su tarea, dejándome a mí sin mas remedio que retomar la mía con el corazón latiendo y escuchandolo en miles de decibeles.

La segunda mirada que intercambiamos en el trascurrir de los días fue INTERES, encontré sus ojos sentado en el suelo del escenario, tapando su boca con algunos dedos a modo de pensamiento, diría yo, su ceño fruncido y sus ojos expectantes esta vez se filtró desprevenida alguna minúscula intensión o interés, que se volvió reciproca al mostrarle yo los míos. Cada quien miró al otro y nació el mismo gesto, una pequeñísima sonrisa ladeada, como sabiéndonos involucrados en un chiste privado.

Otro día de ensayo y de traducción, nuestra reciproca mirada fue de CORTESIA, reconocimos en cada uno que la faena nos envolvía de la misma manera y que nuestros pequeñísimos encuentros de mirada habían pasado a un plano cotidiano, mas un cambio surgió otra vez, él inclinó su cabeza en señal de saludo y yo inmediatamente contesté su gesto de la misma manera, totalmente cautivada por su iniciativa, y con manos sudorosas volví yo a mis hojas de traducción.

Surgió la secreta y privada mirada de ATRACCION, intercambiamos esta mirada ya si, con mucho más descaro, fuerzas que me había yo dado al saber que respondía eficazmente a mis intenciones, cada uno indagando con detenimiento un posible gesto de nuestras caras, observando cada espacio visible de nuestros cuerpos para guardarlos en nuestra memoria a modo de placer interno. Nos miramos fijamente, pero con una intensidad mayúscula, mas la mira de él luego  se torno fría e inexistente, como si lo hubiera envuelto un raciocinio o simple aburrimiento inmediato, desvió la mirada a su libreto, y esta vez, ya no volvió a mírame mas. Ese día regrese a mi estancia para no salir ni a la cena.

Continuaron pasando los días, así como la intensidad de nuestro silencio, solo era puro deleite de ese código de miradas privadas, para mi alivio, busque su mirada esa mañana con desesperación, quería saber si todavía permanecía nuestro secreto e silencioso código de miradas abrió sus ojos para mi y leí en el la inequivoca mirada de DESEO, fijé mis ojos en él ya mucho mas animada y expectante, nos miramos  el uno al otro y en sus ojos vi un deseo ardiente mezclado en llamaradas, mi corazón al verlos latía desbocado, mordiendo mi labio inferior, sostuve su mirada mostrando por fin la delirante pasión que se había formado en mí al cabo de todos estos días al reconocer esos dos ojos como prendas mias, fui descaradamente evidente al contemplarlos.

Él esquivo mi mirada al cabo de unos  minutos, mojó sus labios, tocó estos con sus dedos como sinetiendo satisfacción, camino a lo largo de las tablas y manoteo con fuerza la cortina roja que quedó basculante en escenario, dejo su libreto en la mesita y  salió del ensayo dejando a todos parados como faroles. Respiré con desespero él se había ido y me había dejado sin la mas mínima idea, perdida en sus ojos y en su gesto.

En fin y al cabo, era tarde para mi ya dependía mi día a día de cualquiera de las miradas que él se dispusiera ofrecerme y yo a responderle.

Al día siguiente, yo desde mi butaca hice el mejor propósito de permanecer serena y reservada, y quizas tomar una pequeña distancia para no incomodarlo más. Pero esta vez  él  me miró fijamente,  agachado desde un punto cerca de la cortina del escenario tenía su libreto en mano, levantó su cara hacia mí,  mostrando al verme, signos de INVITACION, yo, al instante me sentí asfixiada por sus poderosos y perfectos ojos esta vez, respiré y mi boca se entreabrió, enarqué una ceja, exhalé y mis rodillas temblaron separándose la una de la otra, le deje ver al pestañear con descaro mi ardiente y evidente deseo hacia él, él se levantó sin quitarme la vista de encima y se recostó de una columna al costado del escenario, levantó su rodilla y apoyó su pie de la pared, mojándose los labios una y otra vez con desfachatez, arregló su corbatin blanco, desprendiendolo cada vez mas de su cuello, y movió su pantalón con una de sus manos. Al ver todo ésto yo desde la butaca, trague saliva y exhale, no podía apartar la vista de él y de sus gestos ahora tan provocativos. En solo un instante apartó su mirada de mí, arregló su cola de caballo y en unas zancadas traspaso el escenario, dejo su libreto y ya yo no volví esa tarde.

Ya yo en ese tiempo me resigné solo al intercambio de miradas y gestos, era la única conexión que él se había dispuesto a tener conmigo, nunca dirigió una palabra hacia mi en ninguna de las otras ocasiones, fuera de esta rutina solo me ignorába con un silencio sepulcral, era para volverse loca. Para mi ya en ese punto era demasiado tarde, tan solo su presencia me descontrolaba, como un arrollo de primavera, sus perfectos ojos se habían enterrado en mí tan profundamente que los recordaba y una y otra vez en el mismo día, ansiaba la hora de verle en el ensayo, ansiaba saber que mirada y que gesto tendría guardado para mi, su agónico y descarado comportamiento se había ya instalado en mí, debajo de mi piel, mi ansiedad por tenerlo cerca se había hecho más y más fuerte, prácticamente nacía en mi una devoción y si ésta era una tortura, pues fui el mas fiel cordero. Él me había poseído con su mirada como jamás en la vida nadie lo había hecho, jamás experimenté tal cosa y esas particulares sensaciones.

–     No son rosas Lio, son como flores medievales, -dije- cierta noche en la lujosa y alumbrada taberna esta vez parecía mas pulida la madera y mas reluciente sus dorados detalles y candelabros.

–     ¿Te parece Cheri? Yo creo que son como rosas, rosas plateadas, fíjate están hundidas en el medio ¡Por eso siempre te pongo ésta, la misma copa con rosas marcadas y perfectas.

–     ¿Por qué eres tan dulce? ¡pareces sacado de un cuento perfecto!

–     Je ne suis pas celebre! very sad realy!  Cheri, No lo creo! Rosas han de ser.

–     ¡Off course you are! , and roses shall be.

Se abrió la magnifica puerta tallada en madera oscura y vidrios, Laurence entraba en la taberna, miró a los lados a ver que puesto estaba desocupado, encontró una silla con cierta distancia de mi y se sentó, Lio se apresuró a saludarlo.

-¡My Lord! Glad to see you, !Jesus  Christ, Laurence, we are almost in the season!

– My Lord, God evening, – contestó éste.

Luego de haber sido llenada su copa a plenitud, busqué su mirada como de costumbre, esta vez tratando de hacer un nexo fuera del escenario con nuestras constantes y cargadas miradas. Voltee mi cabeza hasta mirarlo, y enarqué una ceja de manera expectante y dirigí mi mirada  hacia él.

Éste retiro un poco su copa de vino con la punta de los dedos hacia Lio y dirigió su mirada perfecta, fría y con cierto desprecio, hacia mí.

Sentí como mi corazón se partía con un estruendo y pude casi mirar mil pedazos caer hasta el fondo de  la taberna, retire mis ojos de inmediato y haciendo un esfuerzo por ocultar mi delirante preocupación, pues no sabia exactamente que me atormentaba más si el miedo o el  dolor. Miedo a la posibilidad que él hubiera perdido el interés en mis miradas  y dolor a verme expuesta ante cualquier herida que pudiera causarme cualquier alma que respirara.

–     Im sorry, i dont want to leave you but i have to go now, – y delvoví mi copa de vino a Lio apartándola con la punta de mis dedos, quien pasó su mirada de Laurence a mi y viceversa, y luego haciendo un gesto de desconsuelo detrás de la barra en madera pulida dijo:

–     Please do not apologize Madame.- y retiró la copa.

–      Monsieur, was a wonderful evening, thanks for your the wine.

Me levanté de la silla y salí en dirección a mi estancia, caminé rápidamente para salir de la elegante taberna cuanto antes, Laurence se levantó y de un solo sacudón tomó su abrigo colgado en el espaldar de la silla, se fue enseguida, apuré mi paso, y volteé un milímetro mi cabeza y pude ver que me seguía, contuve la respiración y seguí caminado tratando de tener orden en mis movimientos, latía mi corazón en demasía, crucé los pasillos del teatro, la salita, el corredor, me adentré aún mucho más, pasé la carpintería, y encaré el pasillo que separa el teatro de la vieja casa, subí las escaleras y pude verificar que me seguía, debido al eco que sus pasos hacían en la escalera.

<Llegará hasta su estancia seguramente> pensé para mis adentros- y me invadió una amarga y desesperada tristeza.

Seguí a lo largo del pasillo aparentando total apatía, como de costumbre reconocí cada puerta y pose mis ojos en ellas.

-Pascal- la primera, continuo hasta el corredor -Laurence- la segunda, allí en ésa no escuché ningún pórtico rechinar, ninguna bisagra crujir, parece que nadie se detuvo allí, <sin duda me siguió hasta mi puerta> – pensé- y mi corazón me ensordecía con sus latidos, – Dankha Fiennes- se leía, allí que me detuve.

Separé mis manos que permanecieron unidas hasta ese momento, exhalé y tomé la llave en mi  bolsillo, abrí la puerta lentamente sin mirar hacia atrás, con dos pasos entré a mi estancia y entonces encare a quien me seguía, contuve la respiración expectante, traté de leer sus ojos en ése segundo, resignación pude distinguir, pasión, y quizás vestigios de una resignación, entrelazó su mano con la mía sin apartar su vista de mis ojos, me hizo soltar el pórtico así, di unos pasos hacia atrás y con un portazo quedo sellada nuestra privacidad en mi estancia, se abalanzó encima de mí, besando y mordiendo mis labios con desesperación, nos fundimos el uno en el otro con sendos besos, y con un abrazo besamos nuestros rostros también, volví a buscar su boca para probar de nuevo el sabor de su lengua, húmeda, dulce, ardiente como el néctar de un dios griego, nos apoyamos en la puerta puesto que no podíamos mantenernos en pie en tal colisión de planetas. Nos dejamos caer hasta llegar al suelo, mi sangre hervía en desmedida pasión, haló con fuerza las trenzas de mi vestido con sus manos y le sonreí complacida, halé su cabello para levantar su cara y buscar sus perfectos ojos azules, vi su mirada expectante y detenida, mis ojos le dijeron que ya no había marcha atrás, así nos volvimos fundir el uno en el otro,  complaciendo nuestros deseos privados por primera vez en muchas vidas.

Así se unieron la noche oscura con la bruma del mar, en un perfecto estado sin tiempo, ni luna, ni sol, no había desperdicio o carencia. Solo perfección pura.

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