Capitulo IX Confesión

por thesecretwriteraboutyou

Taberna del Teatro

Esa tarde Ms. Pascal y yo camínanos en el Veux-Port, el sostenía mi brazo, y me había puesto un pequeño sombrero con velo, ya que no había tanto sol, mas bien un ocaso caminamos, hablando de todo un poco sin rumbo especifico.

–     Y esa es Dankha la razón por la cual decidí que entregaría mi vida al teatro si mas remedio, nunca tuve hijos, nunca ansié tenerlos pero al pasar los años y volverme viejo como ahora, veo a cada uno de mis pupilos como hijos, eso si, siempre tengo mis preferencias, por ejemplo estas tu, que eres mas que bella y fuerte. Y esta Laurence a quien quiero con el alma, ningún padre pudo tener un hijo más fiel.

–     Sé que Laurence es especial, es una persona, poco común, – conteste a Ms. Pascal. – Pero sé que es digno de afecto, ya que es muy reservado, y no se nada de su pasado. – agregué.

–     Laurence tiene secretos, Dankha, su vida es un misterio, una vez me hablo de su familia y de algunos infiernos que tuvo que pasar por Inglaterra. Sé que les ha abandonado y quedo hecho una pena.- nos detuvimos en la acera y me miró fijamente- es por eso que he querido tener esta charla contigo esta noche Dankha.

Yo contuve el aire, y mi corazón latía con tanta premura que solo pude pronunciar un susurro:

–     He de escucharle

–     Bien, Dankha he visto a Laurence como te mira como interrumpe sus ensayos y se marcha, cosa que no hacia nunca, lo he notado, en esas oportunidades estas justo tú sentada en las butacas de la audiencia, muy cerca del escenario, y no me cabe duda que es por ti. Yo no quiero entrometerme en sus vidas ni en las
cosas del amor si este fuera el caso, de antemano te digo que si tiene buenas intenciones tendrá mi bendición, ya ves soy un viejo y no me atribuyo ser participe de la sociedad, la verdad es que soy más mundano que cristiano, lo único que quiero es que pongas atención, Laurence a sufrido mucho, es muy noble y si le tratas bien y con respeto él te paga de la misma forma, no expresa sus sentimientos con facilidad, mas bien es un poco tosco en eso, como ya sabrás es muy inteligente, y tiene ambición desmedida, cada franco que gana, lo guarda como si debiera construir un castillo con eso, o debiera erguir una estatua para el mismo. Cuidado, no es solo su arte el teatro por el teatro, cada representación he ha hecho lleva una parte de realidad en ella,  a él le consume una llama inextinguible de dolor y amargura que yo no puedo comentarte al respecto, poco a poco se ha aliviado, la rabia y aquel  desconsuelo cuando le conocí y por fortuna se han casi extinguido, pero estaré errado si me doy por vencido, quizás sea como un león dormido. Has de cuidarte tú, y cuidarlo a él, si es el caso en el que él podría entregarte tu corazón. No quiero que mis hijos salgan mal heridos, (por que los veo como mis hijos Dankha), sé que están jóvenes, y el teatro es nuestro hogar y hay muchas libertades y privilegios que ya otros no gozan, este es nuestro gran momento.

–     Prométeme Dankha que serás cuidadosa con el y contigo, el amor es un doble filo, por un lado néctar y por el otro la daga eso es inevitable. Ahh..Petite que viejo y reflexivo me he vuelto. Consejos que ojala yo mismo me hubiera dado, Cheri, pero nada en particular.

Acarició mi mejilla, lo bese con emoción y seguimos caminando. Me sentía aliviada, renovada y liberada ya pascal quizás sabia de nuestros encuentros secretos y estaba complacido, que más podía pedir yo, en cierta parte tenia esa libertad de decidir que hacer con el y nuevas luces de como tratarlo.

-Ms. Pascal, Gracias por sus bellas palabras, estoy tan conmovida, la verdad es que nunca conocí nadie tan educado, valiente y generoso como usted Ms. me siento muy conmovida y bendecida en encontrarme dentro de sus más allegados colaboradores, y recibir ese trato de familia, hasta de hija. –Lo bese en la mejilla por segunda vez- y nos fundimos en cálidos suspiros y disfrutamos de nuestra compañía el resto de la tarde.

*******

Luego a las ocho de la noche, con energías recargadas,  reposada y decidida, bajé a encarar un encuentro con mi nuevo “enamorado”. Llegue a la taberna, con un traje sencillo, y con aspecto relajado.

–     !Mon Dieu Miss Dankha! So all my wishes came true- me dijo Laurence a penas me senté.

–     Monsieur,- le dije cuando me atreví a mirarle.

Tenia su pañoleta blanca de corbatín ligeramente desarreglada, su cabello con una pequeña cola de caballo que casi le recogía un poco o casi nada el cabello, me miró con sorpresa, sus ojos perfectos notaban cierta timidez, quizás por verse un poco desprovisto de mascaras a causa del vino.

–     Así que de paseo por el Veux-Port, bueno es un sitio agradable para los que quieren huir y dejar a  las victimas de su encantamiento- dijo tratando de ocultar el efecto suavizador  y romántico que causa el vino.

–     Monsieur, me halaga al saberme esperada , de ninguna manera podría yo huir de ……- ya no pude continuar delatándome- por lo menos necesitaba tener un vaso de vino que me diera el animo que él se dio antes.

–     Lio, Monsieur.-le llamé.

–     Madame, que belleza de noche, ha llegado usted- dijo Lio que se reincorporaba hacia este lado de la barra-

–      What can i do for you Madame, -preguntó mientras pasaba su mirada de Laurence a mi y viceversa.

Pero no tuve tiempo de hablar, Laurence le hizo un gesto con el dedo, el cual hizo acercarse a Lio con velocidad.

–     ¿Le das a la Madame en su copita de rosas el mismo vino que bebo, Por favor my lord?

Mas sorprendida que nunca, los mire a los dos y dije para cada uno- Merci Monsieur.

–     Me decía Madame, que…¿que cosa me decía usted?

Bebí de un sorbo media copa, por no beberla entera y ser presa de algún mal gesto de cualquiera que pudiera estar mirándome. El me miró y no contuvo la risa, la cual mostró un poco sus filosos y bellos dientes.

– En realidad Laurence, tu has escrito en esas notas cosas que te suceden por mi, pues lo mismo me sucede a mi.- y continué- te quiero en silencio, te he querido en silencio desde el primer día que te vi en el muelle del Veux-Port años atrás, se cual es tu nombre real, se de donde lo obtuviste y ya hace tiempo largo que algo me une a ti pero yo misma no entiendo porqué? ni cómo?.- bebí el fondo de la copa e hice un gesto a Lio, educadamente con la mano, llamándolo por otra ración.

– Es mi nombre entonces lo que conoces ya, quién soy entonces, una parte de la realidad de quien soy la tienes tu en tu memoria desde aquella mañana. -Dijo mirándome con una media sonrisa más bien entre sorpresa y sinceridad, y continuó:

–  Pues te dirè un secreto, en ese caso, yo he dejado mi nombre atrás, no por no quererlo, y no porque me importe usarlo, resonaría tal en otros oídos en Inglaterra que sé que aturdiría a mis enemigos. – Apartando algunos mechones de cabello de su cara- continúo, – es que Dankha, será posible que en el mundo tanto  importen esas cosas, no puedo obtener una visión clara de las personas y las mujeres que estén cuestionando  “Nombres” o codiciando “Nombres de maridos necios o aburridos” ¿es que es todo por un nombre? O ¿en que me equivoco Dankha?, explícame porque yo no lo sé, -sorbió más vino y dijo: – te quiero, has dicho, ¿es una respuesta posible? ¿Es lo que sientes tú, Hada?

Ya llena mi copa por Lio, di otro sorbo, luego sentí como sus palabras quemaban mi corazón y pensaba que aquel sencillo y hermoso caballero se escapaba de mis manos, sus emociones y las mías estaban  años luz de diferencia, a pesar de haber tenido yo una torrencial vida, el parecía llevarme leguas de distancia y miles de infiernos contados y vividos. Llené de aire mis pulmones y respondí:

–     Sí, querer dije, lamento si no se hace oportuno, no es que para mi sea fácil abrigar sentimiento por las personas, la verdad he llevado algunas penurias que no me han dejado tan ciega. Pero sí, no me retracto, “Heatcliff” es así. Y en cuanto a los nombres, a mi no me importan en especial y además no sé que pueda significar eso para ti, veo que eso te importa, cada quien lidia con sus propios infiernos y fantasmas, no se cuales son los tuyos, no me has querido decir nada tuyo, ¿es acaso tu nombre  menos que el de otro? ¿es eso lo que te atormenta?, o ¿es acaso una deshonra tu nombre? ¿una herencia que alguien maldijo?

Tras un silencio entre los dos, dijo:

–     ¡ Heatcliff,!…. Y rió suavemente- que tiempo sin escucharlo y me parece irreal que salga de tus labios Hada…. Me dejaste sin aliento…  Y trató de ocultar su mirada perdida y reflexiva.

–     Yo ….–dije y respiré para ganar fuerzas- yo nunca podría decirte una palabra que hiera tu estado de animo. Yo pudiera ser tambien tu amiga, y no quiero adentrarme en tus tormentos a menos de que tu me dejes de algún modo conocerlos…

Me miró pensativo, enarcó una ceja, miró la puerta, las velas, suspiró, y me dijo:

–     No voy a mentirte, sería la única promesa que podría cumplirte. No podría hacer otra cosa por ti. Mi destino esta jurado, no me aturdas con esas candidas palabras  Dankha..

Estiró su mano hacia mi y sus dedos rosaron los míos, me miró fijamente con petición en sus bellos ojos azules, yo lo contemple y cerré mis dedos con los suyos, y escuché detenidamente sus palabras.

–     Yo nunca quise esto Dankha, te has metido en la batalla del duelo privado que llevo entre mi corazón y mi memoria tú sin saberlo, verte Hada descontrola mis pensamientos, me temo que la mayoria son planes lejanos y sombrios, tu cuerpo es una luz que alumbra mi cueva particular de inundaciones y odio. Te has entrometido sin querer en mis cavilaciones de guerra personal de mis planes contra mis enemigos, y me debato entre tener pensamientos de calma para ti o seguir planeando  incendiar un pueblo entero….que será algun día sin duda.

Sin aliento lo miré fijamente, el latido de mi corazón me aturdía en los oidos, sus ojos me estrangulaban y cavaban cada vez más hondo, estaba hipnotizada  y sus palabras sonaban como campanas en mi cabeza. ¡don! ¡don! ¡don!

–     Quédate- le dije despacio, a penas en murmullo-conmigo….. siempre.

Me miró conmovido, me sonrió con cierta timidez, – se sintió descubierto por los efectos del vino y no le gustó mucho tener que hablarme desde su interior , lo vi celoso de sus secretos ya  compartidos- se levantó de la silla, y lo tomé del brazo y con mi mirada  pregunté porque se iba. Me dijo:

–     Me estoy volviendo loco Dankha en este momento no puedo hablar más, tomó su abrigo, hizó señas a Lio con dos dedos y se marchó.

Esa noche mi corazón estaba mal trecho, sabía que tenia una victoria, pero se veía que el precio que pagaba él era muy alto, lo consumía un cariño que no quería sentir, otra lucha dentro de sus luchas, sentí piedad por el, y mas amor, recordé sus ojos dos dragones que esconden secretos y quizas su dolor era mas profundo que el mar entero, yo no lo sabía, dolor, amor. “Morir, Dormir” –Hamlet.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: